El 5 de enero, en vísperas de la Epifanía, se celebra la Santa Liturgia en las iglesias ortodoxas. El ritual es popularmente conocido como "voditsi". Este día también se denomina Día de la Cruz de Invierno, cerrando así el ciclo de los llamados "días sucios" que comienza el 25 de diciembre. Estos días, también conocidos como "no bautismales", reciben su nombre porque se cree que el recién nacido Jesús aún no ha sido bautizado.
El propósito de este ritual es limpiar la tierra de los seres de otro mundo que vagan en el tiempo sin haber sido bautizados y preparar el mundo, mediante el poder de la Cruz, para el gran bautismo que se avecina. Durante el servicio, el sacerdote sumerge la cruz en agua bendita para realizar el bautismo. Posteriormente, recorre las casas para rociarlas y protegerlas contra males y enfermedades.