Casi el 22% de los búlgaros son los denominados "trabajadores pobres", según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística a finales de 2022. Así lo anunció la presidenta del Consejo Económico y Social, Zornitsa Rusinova, en una reunión de asesoramiento con los diputados de la Comisión parlamentaria de Política Laboral, Social y Demográfica. El Consejo está preparando un análisis de la magnitud de este grupo de trabajadores, junto con recomendaciones de cambios legislativos para reducirlo. Los expertos determinarán si el problema tiene relación con una baja cualificación y la falta competencias de los empleados, o si la causa reside en los empresarios y los pagos del salario entregados en un sobre de papel.