Hoy comienza la Gran Cuaresma, la más larga del calendario de la Iglesia Ortodoxa. La primera y la última semana debe ser acatado el ayuno estricto y, aparte de los alimentos animales y lácteos, que están excluidos durante el período del ayuno, no se permite el consumo de grasas vegetales como el aceite y el aceite de oliva. El 25 de marzo, Día de la Anunciación, y el 28 de abril, Domingo de Ramos, se permite el consumo de peces e invertebrados, como caracoles, almejas, etc. Para que sea salvífico, el ayuno debe ser bendecido por un sacerdote, quien también da instrucciones sobre cómo ayunar. Las mujeres embarazadas, los niños y las personas con problemas de salud están exentos de ayunar o se abstienen de alimentos que haya determinado el sacerdote. El significado del ayuno es que, a través de la comida, los creyentes cultiven la voluntad y la abstinencia de malos pensamientos y obras, para que puedan acoger con corazones puros la preclara Resurrección de Jesucristo, que este año cae el día 5 de mayo.