Ya ha sido elaborado un proyecto de ley para regular las interrelaciones a lo largo de toda la cadena: desde los productores de alimentos hasta los consumidores. “Se ha previsto un límite máximo para los sobreprecios al que tengan permitido llegar los productores y los comerciantes”, declara el ministro de Agricultura y Alimentación, Gueorgui Tahov. "En todo caso, esto tendrá repercusión en los precios, y en todos nosotros como consumidores. Proponemos que haya unos márgenes tope para los principales agentes en la cadena de distribución: los productores, los revendedores, los distribuidores, los supermercados. El beneficio que queda en manos del productor y del revendedor es cada vez menor. Gran parte del valor añadido se lo queda el minorista", comentaba Tahov.
La decisión de este proyecto de ley nació a raíz del boicot de las organizaciones civiles contra las cadenas de supermercados.