"Se está restringiendo el derecho de los niños a la educación y el de los adultos a acceder a su lugar de trabajo".
Así lo afirma el Sindicato de Gestores del Sistema Público de Enseñanza de Bulgaria en un comunicado de posición sobre el tercer día de huelga efectiva de los empleados del transporte público de la capital.
El texto señala que miles de estudiantes no pueden asistir a la escuela y que miles de profesores y trabajadores tienen dificultades para llegar a sus centros de trabajo.
"Se acercan los exámenes finales de matrícula, se acaba el curso escolar. El futuro de miles de niños y familias está en juego", añade el comunicado. Danko Kalapish, presidente regional de la organización sindical en la capital, hizo un llamamiento a los conductores y líderes de las protestas para que respeten los derechos de los trabajadores de la educación: "Nadie tiene derecho a robar el futuro de los niños".
Mientras tanto, los conductores del garaje Zemlyane han iniciado una petición para declarar una huelga oficial indefinida, al considerar inaceptables las propuestas del alcalde Vasil Terziev. Creen que, si no se produce un aumento salarial de 400 levas -o al menos de 300- muchos renunciarán. Según ellos, tampoco habrá transporte público en Sofía durante el sábado y el domingo.
El alcalde de Sofía, Vasil Terziev
"No veo cómo puedo conceder lo que quieren los manifestantes. No se trata de una cuestión de obstinación. Hemos invitado a los sindicatos a una reunión el lunes. Les he dicho que me envíen sus cuentas para ver si hoy tenemos motivos para dialogar", declaró Vasil Terziev, alcalde de la capital, en una entrevista con Nova TV.
Redactora: Diana Tsankova
Versión al español de Borislav Todorov
Fotos: BTA