“No me sorprende que se haya rechazado el veto del presidente relacionado con la venta de activos de Lukoil, porque incluso en un tema tan delicado, serio y preocupante como este no ha habido ningún argumento ni debate”, declaró la vicepresidenta Iliana Yotova ante los periodistas en la ciudad de Levski, informa la BTA. “Esta es una respuesta hacia la institución presidencial, pero también hacia el Estado”, comentó Yotova. En sus palabras, hasta el momento ni el ministro de Energía, ni el primer ministro, ni nadie de la mayoría gobernante ha tranquilizado a los ciudadanos búlgaros asegurándoles que no habrá problemas con los combustibles. Según ella, no está claro qué pasará con la refinería, de dónde y cómo vendrán los nuevos suministros, qué se hará para que no suban los precios de los productos petrolíferos, o cuál será el destino de las miles de personas que trabajan en la refinería.
Yotova ha calificado el proceso en torno a la refinería de nada transparente, siendo su principal objetivo venderla a personas cercanas al Gobierno, pero está habiendo problemas con la propiedad.
Redactor: Miglena Ivanova
Traducción en español y publicación: A.Markova
Foto: BTA