Yani Nikola de Mala Prespa: “Somos el lazo vivo entre Albania y Bulgaria”

miércoles, 10 diciembre 2025, 19:15

Yani Nikola de Mala Prespa: “Somos el lazo vivo entre Albania y Bulgaria”

FOTO Archivo personal

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“Hola, me llamo Yani Nikola. Nací en Mala Prespa, en Albania, donde terminé la primaria. Soy descendiente de una familia de búlgaros que desde hace varias generaciones vive en Mala Prespa, este bello, pero pequeño rincón de Albania”.

Así comenzará nuestra historia de hoy sobre el pasado, el presente y el futuro. Radio Bulgaria ha contado varias veces de los búlgaros en Albania, quienes viven en esas tierras desde hace siglos. 2017 es para ellos un año histórico ya que nuestros compatriotas fueron reconocidos por primera vez por las autoridades en Tirana como una minoría en virtud de la ley. En 2023 fue llevado a cabo un censo oficial de la población, el duodécimo en el país balcánico, que demostró la existencia de una comunidad de 7 057 personas quienes se autodefinieron como búlgaros.

Nuestro equipo ha sentido personalmente la hospitalidad y la calidez de esta gente. Conoce sus historias, su dolor y sus esperanzas. Hoy, cuando los dos países balcánicos están más cerca que nunca y avanzan por el camino europeo, les reunimos con Yani Nikola, uno de los pilares de la amistad búlgaro-albanesa. Desde hace seis años es teniente de alcalde del municipio de Pustec, en la región de Mala Prespa que es la más poblada por búlgaros y es secretario general de la Asociación de Amistad Búlgaro-Albanesa en la ciudad de Korca. Una persona que sabe mejor que nosotros qué es avanzar recordando y amando a la patria que está a un tiro de piedra de ti.

FOTO Archivo

Nikola es uno de aquellos 3 691 hombres y 3 366 mujeres que convirtieron oficialmente a los búlgaros en la cuarta minoría más numerosa en el país después de los griegos, los romaníes y los egipcios balcánicos, según datos del Instituto de Estadística de Albania. Dos años después las autoridades en Tirana todavía no han hecho públicos los datos concretos por poblaciones y esto es de suma importancia para los búlgaros que viven allí.    

Los búlgaros en Albania viven sobre todo en la región de Mala Prespa, Golo Brado, Debar y Gora y si el censo en estos sitios muestra la presencia de al menos un 20% de población búlgara, ellos podrán recamar de las autoridades locales que la enseñanza en las escuelas medias se imparta en búlgaro. Esto guarda una relación directa con la conservación de la cultura, las tradiciones y el espíritu búlgaro en estas tierras. “Los resultados se demoran por razones políticas”, dice Yani Nikola. Nacido en 1986, para él nunca ha existido la pregunta de qué nacionalidad es. 

FOTO Asociación de Amistad Búlgaro-Albanesa

“Desde pequeño sé quién soy yo no tengo vergüenza de esto, igual que muchas otras personas, por ejemplo, en la República de Macedonia del Norte, que tienen vergüenza que son búlgaros. Me siento orgulloso de lo que soy y no me da vergüenza declararlo públicamente”.

Yani es de los hijos de Bulgaria que nacieron lejos de la patria, pero recibieron lo más valioso: el amor a la patria de sus padres y la posibilidad de educarse. Su mayor sueño era estudiar medicina en Pleven, pero el destino tenía otros planes y en 2004 comenzó a estudiar derecho en la universidad de Ruse Anguel Kanchev.  A pesar de su deseo de quedarse a vivir y a trabajar en Bulgaria por razones familiares tuvo que regresar a Albania para trabajar con la identidad búlgara en un terreno ajeno.

“Después de mi regreso a Albania trabajé varios años en ONGs y en 2015 junto con amigos míos fundamos la Asociación de Amistad Búlgaro-Albanesa en la ciudad de Korca. Desde el mismo principio nos dimos cuenta qué importante es estar unidos y trabajar a favor de nuestra comunidad. A principios comenzamos con la organización de cursos gratuitos de búlgaro, iniciativas culturales y educativas, concursos para jóvenes y niños. Con el apoyo de la Fundación Memoria búlgara, del Dr. Milen Vrabevski, hemos participado en seminarios organizados en Bulgaria, donde hemos llevado a muchos niños de nuestros pueblos. Hoy nuestra organización dirige dos escuelas dominicales búlgaras en la ciudad de Korca y en Pogradec, donde estudian unos 45 niños. Somos el lazo vivo entre Bulgaria y Albania, un puente de amistad, cultura y entendimiento mutuo”, dice nuestro compatriota.   

FOTO BTA

Yani Nikola no escatima los problemas que tiene la comunidad hoy.

FOTO Vesela Krásteva

“Los problemas son muy variados. Los búlgaros aquí viven en regiones muy pobres, abandonas y sin inversiones. No hay especialistas en sanidad, las personas son pobres y no tienen la posibilidad de curarse en clínicas especializadas en la capital o en las grandes ciudades albanesas. Por esta razón, gracias a la Fundación Memoria búlgara y el Dr. Milen Vrabevski, organizamos una iniciativa y a finales de octubre del presente organizamos por cuarta vez exámenes médicos gratuitos en la región de Prespa.

Otro problema es la falta de trabajo para los jóvenes. Las personas optan por emigrar en el extranjero o en las mayores ciudades lo cual es un gran problema para nosotros ya que las aldeas en la región comienzan a desaparecer del mapa demográfico”. 

Hay una solución, dice Yni, hacen falta inversiones y una perspectiva para la joven población, no solo para aquellos 5 100 búlgaros de Mala Prespa. Ya veremos si esto sucederá con la adhesión de Albania a la UE, un camino que el Estado inició oficialmente en 2024 y probablemente terminará en 2030. 

FOTO BTA

“No creo que se opere un cambio solo por la adhesión a la UE, pero entonces estaremos más cerca de Bulgaria. Las fronteras desaparecerán y seremos uno, dice nuestro compatriota. Nuestro objetivo es mantener vivo el espíritu búlgaro en Albania, seguir protegiendo el idioma búlgaro y la cultura para que nuestra voz pueda estar más cerca de los gobernantes”, resume Yani Nikola y agrega:  “Hoy Bulgaria está en crisis política, pero debe tener una estrategia para los búlgaros en el extranjero como un país europeo. Esta estrategia, independientemente de los Gobiernos debe existir y estar más cerca de nosotros, los búlgaros en el extranjero”.

En vísperas de las fiestas de Navidad y Año Nuevo Yani Nikola dirige sus votos a todos los búlgaros:

“¡Que sean sanos! A los búlgaros en Bulgaria les recuerdo que no deben olvidar que hay búlgaros que viven en el extranjero, sobre todo el Albania, en las regiones de Vrabnik, Mala Prespa, Corca, Pogradec, Golo Bardo y Gora. A todos los búlgaros por el mundo quiero decir que deben trabajar a favor del bienestar de la patria, deben buscar posibilidades para regresar, trabajar en Bulgaria para que el país sea cada vez más fuerte”.

O simplemente deben construir sus pequeñas asociaciones de amistad con Bulgaria y con los lugares que han convertido en su hogar. Un día las fronteras caerán y seremos uno: este es, que es el sueño de Yani Nikola, un búlgaro nacido en Albania.

Redactora Vesela Krásteva 

Traducido por Hristina Táseva