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Sonata Claro de Luna, uno de los éxitos inolvidables de Lili Ivanova

viernes, 12 diciembre 2025, 20:00

Sonata Claro de Luna, uno de los éxitos inolvidables de Lili Ivanova

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El maestro de las canciones lírico-dramáticas de la música bailable búlgara Anguel Zaberski (1931-2011) está entre los primeros compositores que conquistaron un reconocimiento para la música popular búlgara en los podios mundiales. Comenzó a tocar el violín cuando era niño y se graduó por la Facultad Vocal del Conservatorio de Sofía (hoy Academia Nacional de Música), en la clase del legendario cantante y pedagogo Prof. Hristo Brambarov. La ópera siguió siendo su mayor pasión hasta finales de su vida: estudió en detalles las partituras de Verdi y Puccini, siguió con interés las carretas de las estrellas mundiales de la ópera. Se sentía tentado por el jazz, entre sus ídolos estaban Duke Ellington y Count Baise.   

En 1955 comenzó a trabajar en BNR como redactor musical de la producción de los Programas para el extranjero, hoy Radio Bulgaria, componiendo música asimismo para el Radioteatro. En 1958, junto con cuatro amigos, Zaberski echó los cimientos de la formación vocal masculina Amigos de la canción. Unos meses después, junto con Rayna Deneva el quinteto grabó su primera canción Primera cita. 

Anguel Zaberski es el compositor que ganó el primer gran premio en la historia del festival internacional de música pop Orfeo de Oro. Esto sucedió en 1965, el concurso todavía se denominaba Canciones de la costa búlgara del mar Negro y Zaberski presentó dos obras: Kaliakra y Con dirección a Sanchev briag, ejecutadas por la talentosa Mimi Nikolova. Recibió su primer gran premio por la pieza Kaliakra. 

La segunda mitad de los años 60 era una época de consolidación artística. Entonces fueron creados éxitos como Adagio, Cuando te busco, Las aves cuentan, que ganaron un reconocimiento en concursos búlgaros e internacionales. Su actividad como pedagogo musical comenzó en el nuevo estudio de intérpretes de música bailable, adjunto a BNR, y continuó en el Departamento de Música Bailable creado en 1968 en el Conservatorio Estatal búlgaro. Él estaba entre los más prestigiosos profesores con una clase vocal personal y una metodología específica.

Le trajo grandes éxitos la cooperación artística con estrellas de la talla de Margaret Nikolova, Gieorgui Kordov, Boris Gudzhunov, Yordanka Hristova, Kristina Dimitrova, Panayot Panayotov. Sin embargo, parece que en los años 60 del siglo pasado encontró en la persona de la joven Lili Ivanova al más auténtico y sincero intérprete. Exquisitas miniaturas vocales como Adagio, el Bote Blanco, ¿Puedo creer?, La Sonata Claro de Luna eran resultado de la reunión de estos dos músicos sumamente talentosos, quienes estaban en la cresta de la misma ola en su expresión artística.

FOTO YouTube/@LiliIvanovaOfficial

Los abedules y la chica es una canción eterna y antes de Lili Ivanova Gueorgui Kordov era quien ganó con ella el segundo premio en el festival en la ciudad francesa de Ren. La canción recibió su típico semblante en la interpretación de Lili Ivanova. Su ejecución de Adagio trajo la mayor distinción para el compositor: “La clave de oro” en el festival de intervisión en 1966 en Bratislava. Dos años después ¿Puedo creer? ganó el primer premio en Barcelona. Hoy ambas canciones son referentes clásicos de la música popular búlgara.

La ampliamente desarrollada melodía y la prolija emoción típicas para Anguel Zaberski convirtieron en un éxito otra canción que sigue siendo favorita del público hasta hoy en día en la cálida y rica en matices voz de Lili Ivanova. En 1968 La sonata claro de Luna con letra de Kolio Sevov ganó el segundo premio en el concurso Orfeo de oro y salió en un pequeño vinilo con otras tres canciones del programa de concurso. Después de 32 años, en 2000 la balada apareció en el álbum Vientos de Lili Ivanova y posteriormente fue incluida en las colecciones The Best 2 de 2003 e Increíble de 2015.

Redactora Tsvetana Toncheva 

Traducido por Hristina Táseva