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La historia de la leva búlgara en el umbral de la llegada del euro

Еl dinero en las tierras búlgaras del siglo XVI al XXI

jueves, 1 enero 2026, 10:29

La historia de la leva búlgara en el umbral de la llegada del euro

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145 años después de su introducción, la leva sale de circulación para ser reemplazada como medio de pago en Bulgaria por la moneda única europea.

La explotación oficial de la leva comenzó el 4 de junio de 1881. El mismo día, pero en 2025, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo, en sus informes extraordinarios de convergencia, anunciaron que Bulgaria estaba lista para unirse a la eurozona a partir del 1 de enero de 2026.

FOTO МRH - Gabrovo

¿Cuál es la historia de la leva búlgara?

Uno de los primeros logros del joven Estado búlgaro tras la Liberación en 1878, que fortaleció considerablemente su soberanía, fue el derecho a tener su moneda propia.

En 1880, la Asamblea Nacional votó la Ley sobre el derecho a acuñación de monedas en el principado", que creó la moneda nacional búlgara: la leva. Desde 1885, el Banco Nacional, BNB, tiene el derecho a emitir billetes, con la obligación de que estén chapados en oro y, desde 1891, en plata.

La moneda nacional búlgara se imprimía en prestigiosas imprentas en Gran Bretaña, Rusia, Alemania y Francia.

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El primer billete con el número 000001 se imprimió el 1 de agosto de 1885 en San Petersburgo, Rusia. Su denominación era de 20 levas y su tamaño de 150 x 97 milímetros, con una marca de agua del Banco Nacional de Bulgaria (BNB) en la esquina izquierda. El original del primer billete búlgaro se conserva en el Museo de Historia en Gabrovo.

Como posible prototipo de la leva búlgara, se señalan los táleros de Lovaina holandeses, que aparecieron en nuestro país en el siglo XVII.

Hristiyan Atanasov

FOTO Facebook/ Hristiyan Atanasov

"El tálero de Lovaina era conocido por los otomanos y se utilizó en el Imperio Otomano en los siglos XVI y XVII. Los otomanos formaban parte del llamado mundo de la plata, que también incluía India y China, donde se utilizaban principalmente monedas de plata", cuenta Hristiyan Atanasov, profesor del Departamento de Economía Política de la Universidad de Economía Nacional y Mundial, en una entrevista para Radio Bulgaria.

"En los siglos XVI y XVII, los otomanos utilizaban principalmente el akce como moneda, pero esta se desvaloró rápidamente y comenzaron a usarla principalmente como unidad contable. Poco a poco, los táleros holandeses, alemanes y checos entraron en masa en el mercado, y fueron muy populares entre la población local de los Balcanes. Probablemente, por ser monedas de gran tamaño con la cabeza de un león, pueden considerarse el prototipo de la leva búlgara. Continuaron circulando en los mercados otomanos y en territorio búlgaro hasta la Liberación.

El tálero de Lovaina

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Además, dentro del Imperio se utilizaba una gran cantidad de billetes de diferentes países, así como su propia moneda otomana: el kurush (penique, grosh).

"Es de plata y de mayor tamaño, y se divide en grosh, pará y akce. En 1844, también adoptaron un estándar oro-plata, comenzando a acuñar liras de oro, que tenían un tipo de cambio estricto con respecto al grosh de plata. Mantendrían este patrón hasta el fin del Imperio tras la Primera Guerra Mundial. Durante y después de distintas guerras (la de Crimea, la Ruso-Turca y la Primera Guerra Mundial), también imprimieron dinero en papel, llamado kayme, con el que financiaron sus déficits presupuestarios. Es decir, cuando nació la leva búlgara, ya existía experiencia tanto con el patrón oro-plata como con las monedas en papel, y esta se mantuvo tras la Liberación, cuando en 1880 se aprobó la ley sobre la acuñación de la leva búlgara, que se vinculó al franco francés. También comenzó a imprimirse dinero en papel, lo cual, basándose en la experiencia histórica, fue aceptado con gran desconfianza por la población, puesto que los ciudadanos recordaban lo ocurrido con el kayme otomano y su rápida devaluación.

En 1894 aparecieron las primeras levas de oro búlgaras, pero estuvieron en circulación muy poco tiempo, solo hasta la Primera Guerra Mundial.

Las primeras monedas de plata tras la Liberación

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"El entonces Ministerio de Finanzas prefería acuñar levas de plata, ya que mediante el señoreaje (el beneficio obtenido por la diferencia entre los costes de creación de una emisión monetaria y el valor nominal del dinero recibido de la misma), podía aportar ingresos adicionales al tesoro público. Por lo tanto, el estándar oro en nuestro país no se aceptó durante mucho tiempo."

Desde la Liberación en 1878 hasta 1952, todas las monedas búlgaras se acuñaron en el extranjero, pero según nuestro interlocutor, el hecho de que Bulgaria adquiriera el derecho a acuñar su propia moneda con la aparición de la Corte Monetaria, no era un gran símbolo de independencia. En diferentes períodos de su historia, la leva búlgara ha estado vinculada a una moneda extranjera: el franco francés, el rublo ruso y el marco alemán, y desde 2002 al euro. El único período en el que la leva no estuvo vinculada a una moneda extranjera fue la época de la hiperinflación de finales del siglo XX, que condujo a la introducción del Consejo de Control Monetario.

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A partir del 1 de enero de 2026, Bulgaria formará parte de la eurozona. Durante el primer mes, el país utilizará las dos monedas en paralelo, tras lo cual la leva pasará a la historia. «Sin duda, tendrá un valor emocional y será objeto de colección».

La leva seguirá cambiándose al tipo de cambio fijo actual por un euro (1 EUR = 1,95583 BGN), es decir, incluso después de que finalice el período de cambio de monedas y billetes a euros, durante mucho tiempo será posible cambiar levas que hayamos olvidado o guardado por alguna razón. — explica Hristiyan Atanasov y ofrece consejos a quienes están preocupados por el cambio de levas a euros que se avecina:

"Sé que cualquier cambio es difícil de aceptar, pero creo que deberían tener más confianza en las instituciones, aunque sé lo fácil que es decirlo y qué difícil es implementarlo. En mi opinión, el proceso se desarrollará sin problemas y les aconsejo que guarden sus levas como recuerdo. Tenemos que mirar hacia adelante, y creo que el euro es un paso hacia algo mejor para el país."

Traducción en español: Vladislav Púnchev