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Un antiguo rito está en el centro del júbilo en enero en Trastenik

domingo, 25 enero 2026, 13:35

Старинен кукерски ритуал е център на януарска веселба в град Тръстеник

Старинен кукерски ритуал е център на януарска веселба в град Тръстеник

FOTO Casa de Cultura en la ciudad de Trastenik

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Desde tiempos inmemorables los habitantes de la ciudad de Tratenik saben que a principios del año los visita un personaje folclórico, una criatura mítica, nacida en las leyendas que existían antes de los libros. Las invenciones folclóricas crean coloridos e imágenes vívidas del folclore popular, por esto el rito del cual les contaremos hoy se ha convertido en algo como un emblema para la ciudad de Tratenik, cerca de Pleven, en el norte de Bulgaria. Cada año allí, con motivo de la fiesta de san Juan (que se celebra el 7 de enero o el 20 de enero, según el estilo Juliano) kuker recorren las casas, pero no son los kuker que conocemos, con las horrorosas máscaras y los cencerros en los cinturones. Los kuker de Trastenik participan en un rito más peculiar que se llama “la yegua ciega”.   

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Los personajes presentan siempre la misma escena, en la cual el protagonista central es un espantajo que es una yegua vieja y ciega. La escena tiene un desarrollo cómico, ya que la yegua da patadas, se cae, da vueltas en el suelo y todo depende de cómo sincronizarán sus movimientos los participantes en el grupo de masacradas. Cada año el rito se organiza con la ayuda de aficionados de la casa local de cultura y los participantes se separan en 7 a 8 grupos para poder visitar la mayor parte de las casas en la ciudad y alegrar in situ a los anfitriones, deseándoles salud, fertilidad y buena suerte durante el año.

Старинен кукерски ритуал е център на януарска веселба в град Тръстеник

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En realidad, la leyenda de esta yegua ciega es una historia que termina felizmente. La idea son los regalos inesperados que reciben las personas, incluso cuando están en estado deplorable y al borde de la desesperación. El rito de la yegua ciega es único y se conserva en su variante auténtica solamente en Trastenik, señala Galia Kúcheva, secretaria de la Casa de Cultura Neófito de Rila 1872.

“Desde hace muchos años la Casa de Cultura organiza a fiesta tradicional de los kuker el día de san Juan y el rito “yegua ciega”, mediante el cual se ahuyentan las fuerzas malignas y se pide salud y bienestar para las personas visitadas por la yegua. La fiesta está relacionada con la leyenda de la salvación de la antigua aldea del saqueo de los osmanlíes. Hay otra leyenda, anotada y contada por el conocedor de la vida local, que participa activamente en la vida de la casa de cultura, Simeón Kanchev. Según esta leyenda los habitantes de la aldea tenían un estatuto especial y enviaban caballos como impuestos al Imperio Otomano. La yegua de un tal Iván del pueblo perdió la vista y para no tener que sacrificar al animal personalmente, lo abandonó en el campo. Pasó cierto tiempo y los caballos en la aldea enfermaron. Entonces, en pleno invierno, el 20 de enero, día de san Juan según el estilo Gregoriano, frente a la puerta de Iván llegó la misma yegua con unos cuantos potrillos. Cuando el amo, quien no podía creer a sus ojos salió, la vieja yegua cayó en la tierra y murió ante él. Gracias a os potrillos los habitantes de Trastenik de nuevo comenzaron a criar caballos y lograron pagar el impuesto que le debían al sultán. Desde entonces cada año en Trastenk este curioso suceso se recuerda mediante el rito “la yegua ciega”.

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Del relato de Galia Kuncheva nos enteramos de que los juegos de mascaradas comienzan a medianoche el día de san Juan. La mascarada tiene determinados protagonistas como un espantajo ritual que debe recorrer todas las casas, sobre todo las que casas donde viven hombres que se laman Iván en la pequeña ciudad. Los amos de casa no duermen toda la noche ya que esperan a la alegre compañía que cada año acompaña la yegua ciega.

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Los hombres disfrazados se reúnen en la casa del guía y comienzan a recorrer las casas. “Su recorrido transcurre con mucho ruido, canciones, gritos, bromas y los amos de casa reciben a estos huéspedes de buena gana. Les regalan toallas, delicias de carne, vino, palomitas, pimientos secos, algo de dinero y todo esto va acompañado con muchos votos de salud y buena suerte”, dice Galia Kúncheva. 

“Los amos de casa creen que, si no los visitan precisamente estos huéspedes, con la yegua ciega, ellos no estarán sanos, que la cosecha será mala y por esto dejan las puertas abiertas para los kuker durante toda la noche”.

Redactoras Darina Arnaudova y Guergana Máncheva

Traducido por Hristina Táseva

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