El legendario actor Djoko Rosic dedica 17 años de su vida a Radio Bulgaria

lunes, 26 enero 2026, 16:10

El legendario actor Djoko Rosic dedica 17 años de su vida a Radio Bulgaria

FOTO Archivo RNB

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Una de las voces más reconocidas e inolvidables está estrechamente ligada a la historia de la radio pública. El actor de origen búlgaro - serbio, Djoko Rosic (1932-2014) es una figura emblemática del cine búlgaro, con más de 110 papeles memorables en numerosos largometrajes como “Demonio del Imperio”, “A cada Kilómetro”, “Anticristo”, “Mi Padre el Pintor”, "Las Bodas de Joan Asen”, “La Guerra de los Erizos”, “Khan Asparuh”, “Bajo el Yugo”, “El Capitán Petko el Voivoda”, entre otros.

Su vida está llena de sucesos curiosos y parece que agunos éstos predeterminaron su destino. Nació el 29 de febrero del año bisiesto de 1932, año en que se celebraron los Juegos Olímpicos de Verano (en Los Ángeles) y de Invierno (en Lake Placid) en Estados Unidos y cuando era niño declaraba que sería periodista. A diferencia de muchos sueños infantiles, este se hizo realidad y, mientras estudiaba economía en el Instituto Superior de Economía “Karl Marx” (hoy Universidad de Economía Nacional y Mundial), tuvo la oportunidad de trabajar en la redacción de “Emisiones para el Extranjero” de la Radio Búlgara, cuya sucesora hoy es Radio Bulgaria.

Radio Bulgaria, la voz de Bulgaria en el mundo

“Me uní a la radio a los 19 años y medio. Durante un tiempo trabajé como traductor y locutor en los programas transmitidos en Yugoslavia. Después me desempeñé como redactor en la Oficina Central, que escribía los artículos para todos los idiomas en los que emitíamos”, cuenta Djoko Rosic, en una entrevista de 2002 guardada en “El fondo de oro” de Radio Nacional de Bulgaria. “En los programas para el exterior etrabajaban colegas muy capaces, porque el trabajo podía ser realizado por quienes dominaban los idiomas, eran unos verdaderos intelectuales. Por eso hay muchos disidentes en los programas para el exterior. Si lo miramos de la perspectiva actual, hacíamos propaganda para un partido o un régimen, pero no me avergüenzo de ni una sola línea que escribí en aquel momento".

El actor reconoce que los 17 años transcurridos en la Casa Vieja, como llaman los radiofónicos a este medio, fueron los mejores de su vida, pero el balance de ello no está exento de amargura.

"En otoño de 1968, tras los sucesos en la antigua Checoslovaquia, conocidos como "la contrarrevolución", se llevó a cabo una purga en la Radio. Yo era ciudadano yugoslavo en aquel entonces. Habían dicho que ningún ciudadano extranjero podía trabajar en la radio, a pesar de que en los programas para el extranero trabajaban muchos ciudadanos extranjeros. Supuse que no me afectaría porque era un trabajador impecable. No recuerdo exactamente, pero en 1960 o 1961 recibí el premio anual de la Radio al mejor artículo. Tres meses después de que me echaran, le pasó lo mismo a mi esposa, Lilyana Lazarova, que trabajaba en el Departamento de Música de los programas para el extranjero. Su única culpa era que era mi esposa".

La carrera cinematográfica de Djoko Rosic también recibió un impulso gracias a la radio: el entonces director, Misho Nikolov, le aconsejó que aceptara una invitación del estudio de cine Boyana. El incipiente actor se tomó unas vacaciones no pagadas, filmó y regresó a la redacción. Todo esto podía haber continuado durante décadas, porque Djoko amaba su trabajo en la radio, forjaba amistades auténticas y disfrutaba del cariño de sus colegas. Sin embargo, a principios de los años 70 fue despedido tras una conversación con el director de radio, Rad Kamenski:

“Entonces, las personas que nos despidieron hicieron una lista con nuestros nombres, que enviaron a todas las redacciones. En los medios no aceptaban a tales personas, uno no podía escribir ni hacer nada. En aquella época, no había películas, y sobreviví cuatro años gracias a amigos de la prensa donde corregía columnas. Me pagaban 8 stotinki por columna hasta que un día no me ofrecieron trabajo en los estudios de cine.”
  

FOTO archives.bnr.bg

Hasta el día de hoy, la Redacción Serbia de Radio Bulgaria aún recuerda la brillante presencia de Djoko Rosic en el equipo. “Él era extremadamente peculiar, su forma de hablar, su presencia, incluso su postura y su aspecto de un vaquero: alto, ligeramente encorvado, con su habitual sombrero”, recuerda su compañera Albena Dzhermanova, quien tuvo la oportunidad de conocerlo. La típica voz grave y ronca de Djoko Rosic sigue viva, años después de su muerte el 21 de febrero de 2014, y sigue resonando en la radio.

FOTO Facebook/djokorositch

Redactor Yoan Kólev 

Traducido por Zoraida de Radev