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Alexandra Karamihaleva
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domingo 1 febrero 2026 10:10
domingo, 1 febrero 2026, 10:10
FOTO Archivo personal
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El búlgaro que recibió al equipo del podcast (Puente de la fe) en tierras neerlandesas y nos presentó las particularidades del país, así como la vida de la comunidad búlgara allí, es Radoslav Parashkov. Su desarrollo profesional lo llevó sucesivamente a Alemania y Francia, pero actualmente vive con su esposa y su hijo en Ámsterdam.Trabaja en la Oficina Europea de Patentes en La Haya como experto en el campo de la electrónica orgánica. A su ya impresionante currículum solo añadiremos que, a partir del otoño de 2025, empezó un máster en Teología en la Universidad de Sofía.
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Radoslav Parashkov lleva 16 años viviendo en los
Países Bajos y, desde 2019, forma parte del consejo de la comunidad ortodoxa
búlgara de La Haya, que lleva el nombre de San Paissiy Hilendarski. Contó a el (Puente de la fe ) que el edificio de la actual iglesia búlgara en La Haya fue
reconvertido en iglesia en la época de San Juan de Shanghái, cuando era
arzobispo de Europa Occidental.En el año 2000, la
comunidad eclesiástica rusa
“Resurrección de Cristo” en La Haya dejó de funcionar debido a la drástica
disminución del número de sus miembros.Con la bendición del entonces metropolitano de
Europa Occidental y Central, Simeón, y con la ayuda del padre Rumen
Kalaydzhiev, en el año 2000 los búlgaros crearon su propia comunidad
eclesiástica, se hicieron cargo del alquiler del edificio y este se convirtió
en una iglesia búlgara.
En un momento dado, uno se da cuenta de que lo material no es lo único importante en la vida. En un momento dado, te das cuenta de que, en realidad, todo el mundo necesita aportar algo a la sociedad, devolverle algo de alguna manera. Esta comunidad eclesiástica ofrece a los búlgaros que viven en los Países Bajos la oportunidad de llevar una vida espiritual. Más de 40 000 búlgaros viven aquí y esta es la única iglesia búlgara. Esto nos permite llevar una vida espiritual ortodoxa, celebrar la Santa Liturgia y los servicios religiosos en búlgaria.
De todos los Paises Bajos vienen nuestros compatriotas a servir en la iglesia búlgara “Santo Arcángel Miguel y Gabriel” en La Haya. También vienen georgianos, ucranianos, rusos, serbios, griegos y neerlandeses ortodoxos.
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Nuestras puertas están abiertas a todos los cristianos ortodoxos que están en comunión eucarística con la Iglesia Ortodoxa Búlgara, dice Radoslav.
Los georgianos no tienen la suerte de tener su propia iglesia en los Países Bajos, por lo que nuestros compatriotas les ofrecen la posibilidad de reunirse en la iglesia búlgara los sábados o domingos, cuando no hay servicio en búlgaro, para celebrar sus propios servicios. Una señal de esta convivencia de las dos iglesias ortodoxas locales hermanas bajo la cúpula de la iglesia de la calle” Bakkerstraat” n.º 57, así como de la universalidad del ortodoxismo, es la icona de la bautizadora del pueblo georgiano, Santa Nina, que cuelga junto a la icona del patrón del pueblo búlgaro, San Juan de Rila el Taumaturgo.
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Esta icona de Santa Nina nos fue regalada por un obispo georgiano y el embajador de Georgia. Vinieron aquí y fue una pequeña celebración en aquel momento. Nos ayudan mucho. Esta icona de la Santísima Trinidad también es de los georgianos, recuerda nuestro interlocutor.
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El cristianismo está en todas partes. En un momento dado, el alma del ser humano sabe cuándo está separada de Dios. Para nosotros, los búlgaros, que hemos sido educados en la ortodoxia, la relación eucarística con Dios es vital», afirma Radoslav Parashkov y comparte su receta para sobrevivir en el mundo secular contemporáneo: Solo tengo un hijo, es pequeño, tiene cuatro años, pero lo llevamos regularmente a la iglesia y lo comulgamos. Espero que esto contribuya a su supervivencia espiritual.
Su deseo más íntimo es que, con el tiempo, más personas se comprometan con la comunidad ortodoxa búlgara en los Países Bajos, logren realizar las reformas necesarias y hagan que su templo sea aún más bonito. “Que la iglesia esté siempre llena, que haya liturgia todos los domingos y que se lleve una vida espiritual, una vida ortodoxa búlgara en los Países Bajos”, esa es la esperanza de nuestro compatriota para el futuro de la Iglesia Ortodoxa Búlgara “San Paissiy Hilendarski” y del templo búlgaro en La Haya.
Véase también:
Autora: Alexandra Karamihaleva
Traducido por Zoraida de Radev
Publicado por Zoraida de Radev