Autor
Ayse Latif
Artículo
Los búlgaros ya pagan sólo en euros: en qué hemos gastado nuestras últimas levas
lunes 2 febrero 2026 11:57
lunes, 2 febrero 2026, 11:57
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Desde el 1 de febrero de 2026, la moneda única europea ya es el único medio de pago legal en el territorio de la República de Bulgaria. Y, aunque ¼ de las levas sigan aún en manos de la población, no hay motivo de preocupación por que vayamos a perder ese dinero. Hasta el 30 de junio de 2026, los billetes y monedas búlgaros se pueden cambiar gratuitamente de levas a euros en las oficinas de los bancos, así como en las sucursales de “Correos de Bulgaria” en las localidades donde no haya oficinas bancarias. A partir del 1 de julio de 2026, las entidades de crédito y “Correos de Bulgaria” tendrán derecho a cobrar una comisión por este servicio. Pero el cambio de levas a euros seguirá siendo gratuito en el Banco Nacional de Bulgaria, donde se podrán cambiar billetes y monedas de levas a euros sin límite de cantidad ni de tiempo, al tipo de cambio oficial: 1 euro = 1,95583 leva.
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Para facilitar a los consumidores la comparación de precios hasta el 8 de agosto se mantendrá el periodo de doble etiquetado de los precios de los bienes y servicios, indicando el importe en levas y en euros. El importe final que deberá pagar el consumidor también deberá figurar en ambas monedas en el ticket de la compra.
Aunque se introdujo para facilitar la transición, el doble etiquetado de precios a menudo confunde a los ciudadanos. Muchos de ellos se “libraron” de las levas aún a principios de año y ahora sólo operan con euros. Otros han conservado algún billete o monedas búlgaras como recuerdo, según una encuesta realizada por Ayse Latif entre los ciudadanos de Shumen (noreste de Bulgaria).
“Ya no tengo levas. Creo que una semana después de la introducción del euro las gasté y ahora sólo tengo euros”, afirma una participante en la encuesta que gastó sus últimas levas búlgaras en comida, o en facturas de electricidad, calefacción, etc., al igual que la mayoría de los encuestados. A otros todavía les quedan levas búlgaras en sus carteras.
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“Todavía tengo levas”, dice un señor mayor y añade: “No es tanto como para invertirlo. Me basta con tener la edad que tengo y haber manejado sólamente esta moneda, y gracias a ella, haber llegado adonde estoy ahora”.
Tras un mes de convivencia entre levas y euros, hoy el lev búlgaro ya es historia, y con él también se quedan para la posteridad las imágenes de las destacadas personalidades históricas que durante años nos estuvieron mirando desde nuestras carteras: Petar Beron, Aleko Konstantinov, Stefan Stambolov y Pencho Slaveykov. Ellos formaban parte de nuestra vida cotidiana, impresos en los billetes que sosteníamos en nuestras manos. Una encuesta realizada por Ayse Latif entre los habitantes de Shumen recopiló las últimas historias relacionadas con el lev: las últimas compras, los últimos recuerdos, los últimos gestos de despedida hacia una moneda. Esta despedida es diferente para cada uno, pero todos compartimos la sensación de que termina un período importante de nuestras vidas, uno que ha durado décadas.
“Me compré un bolso y unas zapatillas con las últimas 200 levas que me quedaban. Sí, quizá recuerde con nostalgia el lev búlgaro mientras los llevo puestos”, dice una mujer de mediana edad. Así es como las últimas levas fueron empleadas para comprar libros, para hacer obra en casa, para comprar medicamentos, pagar facturas, o bien, para una campaña benéfica...
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“Gasté mis últimas levas el 31 de diciembre en un taxi, y empezamos el año nuevo con una página en blanco”, cuenta un vecino de Shumen, y otro de sus conciudadanos añade: “Guardamos algunas monedas para recordar a los jóvenes cómo era antes, para enseñarles lo que significan. Pero me ha llamado la atención que las nuevas monedas búlgaras en euros tienen un diseño maravilloso”.
Muchos búlgaros han guardado una moneda de un lev o céntimos de lev (stotinki), otros han actuado de forma “moderna” y han fotografiado los billetes, y otros han creado toda una colección para legarla a sus herederos:
“Me he guardado de recuerdo billetes de 100, 50, 20, 10 y 5, así como algunas stotinki”, comparte una participante en la encuesta de Ayse Latif de la Radio Nacional de Bulgaria en Shumen.
Autor: Ayse Latif, BNR Shumen
Traducción: Alena Markova
Publicado por Alena Markova