Alexandru Draghici construye un puente musical entre búlgaros y rumanos

martes, 17 febrero 2026, 16:15

Alexandru Draghici construye un puente musical entre búlgaros y rumanos

FOTO Facebook /Alexandru Draghici

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Alexandru Draghici es un filólogo y músico rumano que dedica gran parte de su creatividad a construir un puente cultural personal con Bulgaria y los Balcanes. Su trayectoria comienza en una escuela de música en su ciudad natal, Pitești, situada en el corazón de la región rumana de Valaquia, donde inicialmente se centró en su música folclórica nativa. A pesar de su formación musical, posteriormente se graduó en Filología Griega y Rumana en Bucarest, lo que le ayudó a descubrir los numerosos puntos de contacto entre las diferentes culturas del sudeste europeo. Ya de niño, Alexandru pasó tiempo en los pueblos al sur de Pitesti, y más tarde, al conocer las costumbres y formas lingüísticas búlgaras, se sorprendió al encontrar profundas unas conexiones entre las tradiciones rurales de ambos países, lo que le permitió comprender la cultura balcánica en su totalidad, y no solo dentro del estrecho marco del rumano.

FOTO Facebook /Alexandru Draghici

Un episodio interesante de su vida profesional es su colaboración con la compañía de comedia de culto “Divertis”, cuyo equivalente en Bulgaria es “Club UFO” (una formación actoral-musical del programa de humor homónimo emitido en la Televisión Nacional Búlgara entre 1996 y 2004). Alexandru guarda un gran parecido visual con el fallecido actor Ioan Gyuri Pascu, el más popular de Divertis, y es invitado a participar en sus proyectos. Sin embargo, el propio Alex aclara que no es actor, sino únicamente músico. Su papel en la compañía está relacionado con la interpretación de canciones y parodias en el escenario o en televisión, apoyando así al grupo tras la pérdida de su legendaria figura.

FOTO Facebook /Alexandru Draghici

Su interés por el folclore búlgaro se desarrolla en varios niveles, y reconoce como una de las conexiones más fuertes la técnica del acordeón y su ornamentación, probablemente inspirada en la gaita. Draghici señala que muchos acordeonistas rumanos sienten una sincera admiración por la escuela búlgara, que se remonta a los años del socialismo.

"Conozco a muchos acordeonistas rumanos que admiran la música y la técnica del acordeón búlgaro. No sé de dónde lo conocen, pero quizá por las emisoras de radio que llegan a Bucarest. Aquí también estoy constantemente en el coche con las noticias de Bulgaria en directo. Pero probablemente no sea solo eso, no sé si el público búlgaro sabe que, en Rumanía, durante el socialismo, en la época de Ceausescu, solo había dos horas de televisión y la gente con antenas viejas captaba la televisión búlgara. Allí había películas, había música, y desde entonces ha existido esta gran admiración, porque las técnicas del acordeón en Rumanía y Bulgaria son similares", explica Alexandru Draghici.


FOTO Facebook /Alexandru Draghici

El proceso de aprendizaje del búlgaro comenzó en serio hace unos dos años, mediante el autoaprendizaje con libros, gramática y películas. Gracias a su formación filológica, la gramática no le resulta difícil y logra alcanzar un nivel que le permite no solo hablar, sino también cantar en búlgaro. Alexandru ya tiene grabaciones de canciones populares búlgaras y comparte su especial preferencia por el folclore de los Ródopes, ya que el sonido específico de esta región se adapta a su voz.

A pesar de las evidentes similitudes entre ambos pueblos, Alexandru Draghici admite que aún existe una gran distancia y falta de interés entre nuestras culturas. Según él, el principal obstáculo es la barrera lingüística y el hecho de que aprender una lengua vecina requiere mucha paciencia, a pesar de la existencia de muchas palabras comunes.También señala la influencia de las capas históricas heredadas de la época de las guerras y del socialismo, pero está convencido de que los puentes centenarios entre búlgaros y rumanos siguen vivos.

FOTO Facebook /Alexandru Draghici

De cara al futuro, Alexandru sueña con un proyecto musical a gran escala en el que fusionaría motivos rumanos y búlgaros:

"Por ahora, solo puedo soñar. Se suponía que era un secreto, pero ya que me haces esta pregunta: sueño con un proyecto musical en el que se interprete música rumana y búlgara con múltiples instrumentos. Algo grande, algo inmenso, como los proyectos de Bregovic, por ejemplo. Pero que incluya música búlgara y rumana: rumana de Valaquia y de Moldavia. Así podría demostrar que son muy similares y que estas conexiones son muy fuertes."

Y aquí está otra de las canciones del folclore búlgaro, que Alexandru Draghici interpreta en búlgaro:


Autor: Vladimir Mitev

Traducido por Zoraida de Radev