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"Ladrona de momentos": Petya Petrova entre el pincel y el objetivo

martes, 17 febrero 2026, 15:25

 "Ladrona de momentos": Petya Petrova entre el pincel y el objetivo

FOTO Archivo personal de Petya Petrova

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Lejos de su tierra natal, pero más cerca de ella que nunca: así es el camino de Petya Petrova. Lleva un cuarto de siglo viviendo en Alemania, pero en sus pinturas y su lente la belleza de la mujer búlgara, la magia de los trajes típicos y el pulso del folclore búlgaro siguen cobrando vida. Para ella, el arte no es solo inspiración, sino una forma de preservar y transmitir un trocito de Bulgaria a las generaciones futuras.

Petya Petrova se graduó en pintura en la Universidad Veliko Tarnovo “San Cirilo y Metodio”. Antes de partir hacia Aquisgrán, Alemania, donde reside desde hace 25 años, trabajó como profesora de pintura en tres institutos de su ciudad natal, Gorna Oryahovitsa. Casualmente, en el año 2000, Petya se quedó sin trabajo y decidió buscar su desarrollo profesional en el extranjero, aunque siempre había estado muy unida a sus raíces. “Elegí Alemania porque pensé que allí los sueños se hacen realidad. Bueno, no es exactamente así”, dice hoy nuestra compatriota. En Alemania, ella trabaja en el ámbito social. Sin embargo, su pasión es la pintura y la fotografía. Petya pinta a diario, sobre todo por las noches, para desconectar de su ajetreada vida cotidiana. Asegura que en el extranjero redescubrió Bulgaria como fuente de belleza e inspiración. Le encanta pintar mujeres búlgaras vestidas con trajes tradicionales. Quizás por eso sus pinturas recuerdan a uno de los más grandes artistas búlgaros: Vladimir Dimitrov-Maistora.

FOTO Archivo personal de Petya Petrova

"Pinto cuadros dedicados al folclore búlgaro: la belleza de la mujer búlgara, nuestros trajes, costumbres y todo lo relacionado con Bulgaria. Durante un tiempo, mi sobrina fue mi modelo favorita, porque, en mi opinión, representa la imagen ideal de la mujer búlgara, no solo del siglo pasado, sino también de la actualidad. Actualmente tiene una hija encantadora que es mi nueva musa. Baila en nuestro grupo de danza en Aquisgrán... Todo búlgaro, sin importar dónde viva, no debe olvidar sus raíces. Una imagen perdura en el tiempo, y por eso, al pintar, intento recrear y legar a las próximas generaciones un trocito de Bulgaria."


FOTO Archivo personal de Petya Petrova

Petya Petrova ha expuesto tanto en Bulgaria como en el extranjero. Es la primera mujer búlgara a la que se le permitió presentar sus pinturas en uno de los edificios del Parlamento Europeo en Bruselas.

Además de la pintura, su otra gran pasión es la fotografía. Cuenta que se interesó por la fotografía desde niña.

"Estaba en primaria cuando mi padre decidió dedicarse seriamente a la fotografía. Acondicionó el sótano como laboratorio fotográfico. Cuando entré por primera vez en ese lugar, que parecía un estudio fotográfico, me cautivó la idea de procesar mis fotos. En aquel entonces, era algo muy difícil", recuerda Petya.

Hasta el día de hoy, todavía conserva recuerdos vívidos de la primera cámara que tuvo: una vieja Zenith.

FOTO Facebook / Petya Petrova

"Esta era la cámara de mi padre, de la que estaba muy orgulloso. Me hace gracia recordarlo, porque en aquel entonces no entendía nada, pero tenía un gran deseo de aprender a tomar fotos. Más tarde, resultó que había cumplido uno de mis sueños de infancia: ser fotógrafa."

Petya Petrova dice que le encanta fotografiar objetos en movimiento, personas y animales. Ella misma organiza excursiones fotográficas a lugares interesantes, lo que le da la oportunidad de dar rienda suelta a su imaginación creativa.

"Me encanta fotografiar cualquier cosa que implique movimiento. Me encanta fotografiar caballos. Incluso en los retratos intento insertar movimiento. Cuando fotografío personas, intento expresar algún tipo de movimiento, no solo emoción."

FOTO Facebook / Petya Petrova

"La fotografía trata de empatía y placer, de capturar el momento justo, en el ángulo preciso, con la suficiente expresividad. Esto proporciona la misma satisfacción que pintar un cuadro."

FOTO Facebook / Petya Petrova

Durante estos 25 años en Alemania, Petya nunca deja de añorar Bulgaria. Por eso nuestro folclore está ampliamente representado en su obra. Le encanta visitar festivales en Bulgaria, porque allí, además de emociones, los colores son muy intensos. Y esto es una bendición para todo fotógrafo.

FOTO Archivo personal de Petya Petrova

"Los festivales son precisamente el lugar donde las emociones y los colores se concentran. Allí, el fotógrafo tiene la oportunidad de echar un vistazo tras bambalinas a una actuación de grupos de música o danza. De presenciar con su lente la frenética preparación de algunos de los artistas o simplemente observar la alegría del público. A menudo, en los eventos, es cuestión de fracciones de segundo y hay que actuar con mucha rapidez. Para ello, tengo dos cámaras y las alterno, o llevo las dos conmigo. Es un poco difícil para una mujer, porque pesa mucho. Yo tengo mi propia expresión cuando consigo una buena foto. Entonces digo: “Robé este momento”. Petya, en broma, se llama a sí misma “El Ladrón de Momentos”, porque sabe por experiencia que un buen fotógrafo tiene que “robar” él mismo los momentos importantes.

FOTO Archivo personal de Petya Petrova

"Cuando alguien decide dedicarse profesionalmente a la fotografía, necesita saber qué y cómo colocar exactamente en esa pequeña ventanita a través de la cual mira el ojo del fotógrafo. Porque el momento puede pasar en una fracción de segundo, y un verdadero fotógrafo debe capturarlo. No se trata solo de agarrar el teléfono o la cámara y disparar, hay que saber cómo hacerlo. Observo un regreso de la gente a la fotografía y su apreciación a un nuevo nivel. Las personas con una perspectiva más artística han comenzado a apreciar la fotografía, y eso me alegra mucho", dice Petya Petrova al final de la conversación.

Autora: Daniela Goleminova

Traducido por Zoraida de Radev