Autor
Daniela Goleminova
Artículo
martes 24 febrero 2026 11:15
martes, 24 febrero 2026, 11:15
FOTO Daniela Goleminova
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El pasado 22 de febrero por cuarto año consecutivo en Bruselas fue celebrado el “Festival de la martenitsa”, en el que participaron tres países: Bulgaria, Rumanía y Moldavia. En esta ocasión el evento fue organizado por Rumanía, que ofreció un variado programa folclórico. Los búlgaros residentes en la capital belga presentaron por su parte piezas únicas de ganchillo con motivos primaverales. Nos lo cuenta Daniela Goleminova en su reportaje.
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Numerosos puestos repletos de martenitsi, cuadros, joyas artesanales, vinos y dulces llenaron la “Sala de Mármol” de la Universidad Libre de Bruselas, donde se celebró el “Festival de la Martenitsa 2026”. Por cuarto año consecutivo, la Asociación Cultural Búlgara en Bélgica fue socia del evento. Tanya Staneva, presidenta de la asociación, nos revela más acerca de la participación búlgara:
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“A partir de las 12:00 h del mediodía empezamos a cantar, a tocar, a bailar y contar las tradiciones de nuestros países. Había muchos puestos con martenitsi. Cada país expuso lo mejor de sus tradiciones. Este año teníamos una novedad en el puesto búlgaro: una exposición de figuras de aves y personajes creados a mano con la técnica de ganchillo: golondrinas, cigüeñas, Baba Marta (la Abuela Marta), nietos y nietas. No dejaban de preguntarnos si estas figuras están a la venta. No, no están a la venta. Son la riqueza de la Asociación Cultural Búlgara.”
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“Por otro lado, los rumanos mostraron joyas y dulces artesanales, y cuadros muy interesantes. Los moldavos vinieron con su vino tradicional. Había muchísima gente. Dentro de un año, la anfitriona del festival será Bulgaria y pronto empezaremos a pensar en el concepto. Este año, nuestro programa fue breve. Participaron los niños del grupo folclórico “Ha tropnéte” de Amberes. Los niños de la Escuela dominical búlgara “Ran Bosilek” de Bruselas entraron en el papel de Pizho y Penda (personajes de la tradición de las martenitsi). También tuvimos nuestra Baba Marta, que estuvo contando la leyenda búlgara de la martenitsa. Fue todo muy agradable”, nos cuenta Staneva.
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Los niños búlgaros del grupo folclórico infantil “Ha tropnéte” de Amberes, dirigido por Alexandrina Radeva, presentaron al público algunas de las danzas populares búlgaras más emblemáticas.
“Los niños estaban emocionados porque este año había mucha gente. Había un ambiente muy festivo. Interpretaron dos danzas de la región folclórica de Tracia, pero también saben bailar la rachenitsa y el Daichovo horo. Hoy en día es más difícil mantener su interés por el folclore, porque aquí los niños bailan sólo una vez a la semana. Pero por otro lado están muy unidos. Les encanta participar en conciertos y no es la primera vez que actúan en uno. Están preparados para el escenario. Se emocionan cuando hay mucha gente en el público y cuando oyen los aplausos”, dice Alexandrina Radeva.
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Como cada año, también en esta ocasión se organizaron talleres donde que los niños elaboraron sus propias martenitsi. Los más hábiles lo hicieron solos, y otros consiguieron tejer sus martenitsi con la ayuda de su madre, su abuela o junto a los voluntarios de la Asociación Cultural Búlgara. Mladenka Todorova es una de las voluntarias que estuvo enseñando diferentes técnicas de elaboración de martenitsi.
“Todos los años en el taller elaboramos nuestras martenitsi. Explicamos el significado de los hilos blanco y rojo. Tejemos con ganchillo. Enseñamos las técnicas que aprendimos de nuestras abuelas: cómo se hacen los flecos, cómo se maneja el hilo, qué simboliza... Los niños le ponen mucho empeño y tienen ganas de aprender. Y se sienten muy satisfechos al ver cómo sale la martenitsa de sus propios dedos. La alegría que se ve en sus ojos no tiene precio”, dice Todorova.
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“Solo hice dos martenitsi. No me han gustado mucho, pero es la primera vez que las hago. Es difícil cuando es la primera vez que tejes, pero luego se te hace más fácil”, comparte la pequeña Mira.
“Prefiero comprar una martenitsa ya hecha”, nos cuenta Mike. Lo que sabe de las martenitsi es que se elaboran con hilo blanco y rojo: “Mi abuela hace martenitsi y el 1 de marzo siempre me ato una”, añade Mike.
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“Es muy importante enseñar las tradiciones a los niños, porque muchos de ellos son hijos de matrimonios mixtos. Muchos han nacido en Bélgica y, si nosotras -las madres y las abuelas- no les transmitimos las tradiciones búlgaras, ellos no sabrán si quiera que existen”, cuenta una de las madres búlgaras y comparte que ella misma se ha traído de Bulgaria un centenar de martenitsi para repartir entre familiares y amigos, en su barrio de Bruselas el próximo 1 de marzo: tal y como dicta la tradición en su Bulgaria natal.
Autor: Daniela Goleminova
Traducción: Alena Markova