Autor
Darina Grigorova
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jueves 5 marzo 2026 15:45
jueves, 5 marzo 2026, 15:45
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Llevamos más de 20 años separando el vidrio, el papel y el metal en Bulgaria, pero ¿lo hacemos realmente de la forma más racional y económica? Con la aprobación de la primera Ley de Gestión de Residuos en 2003, se crearon las primeras organizaciones para su reciclaje, y a partir de 2005 comenzaron a instalarse contenedores para la recogida selectiva. Al mismo tiempo, sin embargo, la cuestión del sistema de depósito parece estancada. ¿Cuál es la razón?
Según Danita Zarichinova, experta del equipo "Cero residuos" de la asociación "Za zemyata" (Por la Tierra), esto depende en gran medida de la persona que ocupe el cargo de ministro de Medio Ambiente y Agua y de si incluye este tema entre sus prioridades. Últimamente, los ministros de Medio Ambiente cambian con frecuencia y la actividad de los grupos de trabajo creados empieza cada vez desde cero.
Por lo tanto, en lugar de reutilizar las botellas y los tarros de cristal, estos van directamente al contenedor de vidrio o, en el peor de los casos, a la basura doméstica.
Danita Zarichinova
FOTO Facebook/ Danita Zarichinova
"Ahora hay otra vez una propuesta para reunir al grupo de trabajo", dice Danita Zarichinova. "Nuestra asociación ecológica "Por la Tierra" también forma parte de este grupo, pero vemos que a veces los intereses de ciertas personas pasan por encima de lo que es bueno para el país. Concretamente, en lo que respecta al sistema de depósito (la devolución de botellas y latas de aluminio de bebidas en la tienda a cambio del depósito pagado al comprarlas) se ha presentado un proyecto de ley en el Parlamento. En él se propone que el Estado sea el operador y lo gestione, lo que no es para nada un buen enfoque.
El Estado debería ser el regulador.Todos los demás países que han introducido este sistema de depósito demuestran que, cuando lo gestiona el sector privado, funciona de manera eficaz y no es necesario que el Estado intervenga como operador".
En la recogida selectiva, por ejemplo, participan diferentes operadores, pero ahí surge otro problema: los principales ingresos de las empresas de recogida provienen de los llamados ecoimpuestos para los fabricantes de envases.
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"Por cada envase que sale al mercado, se paga una determinada cantidad a las organizaciones que colocan los contenedores de colores", explica Danita Zarichinova. "De hecho, estas organizaciones no están lo suficientemente motivadas para recoger los residuos reciclables y obtener beneficios de ellos, porque sus ingresos proceden de otras fuentes, y esto nos afecta directamente a nosotros, los ciudadanos. Vemos que no en todas partes hay contenedores de reciclaje. Hay barrios en las ciudades más grandes en los que no hay contenedores en absoluto. Y eso sin mencionar a los municipios más pequeños, donde hay localidades enteras sin ningún tipo de recogida selectiva".
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Según Danita Zarichinova, estas organizaciones realizan su trabajo con suficiente eficacia, pero el problema es que el Estado no introduce el llamado sistema basado en el principio de "quien contamina paga según la cantidad que tira". Según datos de Eurostat de 2016, el 36,4 % de los residuos en Bulgaria proceden de la construcción, el 25,3 % de la industria extractiva, el 10 % de la producción y el 8,5 % de los hogares, pero no existe un enfoque diferenciado en la tarificación:
FOTO zazemiata.org
"Llevo más de 12 años trabajando en el sector de los residuos", señala la experta. "Desde que empecé a trabajar se habla de que se va a introducir una nueva tasa de basura, pero aún no se ha hecho. Una vez más, debido a los diferentes intereses y a la falta de motivación por parte de las instituciones. Si se introdujera, y se hiciera correctamente, la gente se daría cuenta de que puede separar más para reciclar, clasificar los residuos biodegradables que se pueden compostar y, de este modo, tirar mucho menos. Ahora la tasa de residuos domésticos se basa en la valoración fiscal de la propiedad, lo cual es una locura y no tiene nada que ver con los residuos. Una sola persona, en un apartamento más caro, paga más que una familia de cinco miembros que, por ejemplo, no quiere separar sus residuos".
Danita Zarichinova es experta externa de la comisión competente del Consejo Municipal de la capital en temas relacionados con los residuos y la contaminación. Participa activamente en campañas contra el uso de plásticos de un solo uso y promueve el reciclaje. También contribuye a impulsar cambios en la legislación para que todas las instalaciones de incineración de residuos estén sujetas a evaluación de impacto ambiental obligatoria. Por su activa labor en la protección de la naturaleza, en 2020 recibió el premio "Activista del año".
Versión al español de Borislav Todorov
Publicado por Borislav Todorov