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Continúa la migración de jóvenes búlgaros de las zonas extremo-occidentales

Ivan Nikolov de Bosilegrad: "Sofía solo puede hacer por los búlgaros de las zonas extremo-occidentales lo que Belgrado le permitió hacer"

lunes, 23 marzo 2026, 18:30

Calle en Bosilegrad

Calle en Bosilegrad

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El presidente del Centro Cultural e Informativo de Bosilegrad, Iván Nikolov, recordó los alarmantes datos sobre la catástrofe demográfica de la población búlgara en las zonas extremo-occidentales durante la presentación de la colección “Las zonas extremo-occidentales de Bulgaria: historia y perspectivas”. En 1981, la población búlgara en las regiones más orientales de Serbia ascendía a 36.000 personas, pero comenzó a disminuir drásticamente. En 1991 ya eran 25.214, y en 2011, 18.543. Según el último censo oficial de 2021, quedaban 12.918 búlgaros.

Aún más alarmante resulta que, según las previsiones del Instituto de Estadística de la República de Serbia, en las próximas dos décadas el número de búlgaros en la región conocida como zonas extremo-occidentales se reducirá a unos 1.100 en Bosilegrad y a 2.200 en Tsaribrod.

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El 8 de noviembre de 2024 se celebró una conferencia científica dedicada a los procesos que afectan a la comunidad étnica búlgara en Serbia. Los 24 informes presentados entonces se han publicado en una colección que fue estrenada oficialmente el 19 de marzo en Sofía. Se trata de una publicación conjunta del Instituto de Investigaciones Históricas de la Academia de Ciencias de Bulgaria y del Instituto Científico Zonas Extremo-Occidentales.

“Esta conferencia impulsó varios procesos, uno de los cuales se materializó en la creación del Instituto Científico Zonas Extremo-Occidentales, una organización pública integrada por científicos, figuras públicas, periodistas y profesionales de diversos ámbitos, todos unidos por un noble objetivo: promover la causa búlgara en las zonas extremo-occidentales", recordó el profesor asociado Spas Dzhonev durante la presentación.

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¿Ha habido algún cambio en la situación en las zonas extremo-occidentales después de más de un año y medio tras la conferencia de 2024?

Los procesos continúan en la misma dirección. La demografía reduce cada vez más la minoría búlgara. Los jóvenes se trasladan en masa a Sofía no solo en busca de una mejor educación, un mejor empleo y mayores oportunidades de realización personal. Cuando van a Bulgaria, la mayoría de ellos no regresa”, declaró Iván Nikolov, un búlgaro de Bosilegrad, a Radio Bulgaria.

“Hoy, su único sueño es ingresar en alguna universidad, terminar sus estudios y establecerse definitivamente. También observamos un aumento de los trámites para obtener la ciudadanía búlgara y otros procedimientos. No hay posibilidad de que esto se materialice en Serbia. Para detener este proceso, se necesitan importantes inversiones. Era necesario que surgiera una empresa que ofreciera sustento a esta población. Desafortunadamente, estos negocios no aparecieron o no se les permitió aparecer. Así que esa esperanza también se desvaneció”.

Iván Nikólov

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El activista de la vida pública de Bosilegrad no cree que las autoridades serbias accedan a crear un régimen especial para la población de la zona fronteriza a ambos lados de la frontera, que permita a los búlgaros en Serbia desplazarse diariamente a trabajar en Bulgaria. Según Iván Nikolov, una solución de este tipo funciona parcialmente en Tsaribrod, pero no resuelve los problemas de falta de medios de subsistencia en Bosilegrad.

Este proceso se da en Tsaribrod de forma espontánea, sin acuerdos previos. Bulgaria simplemente ofrece empleo y mejores salarios. La geografía también influye, ya que Tsaribrod se encuentra entre 20 y 30 kilómetros más cerca de Sofía. El único inconveniente es que, durante los meses de verano, cuando aumenta el tráfico en el paso fronterizo de Kalotina, hay que esperar varias horas para cruzar la frontera o regresar. Así comenzó este proceso allí; se calcula que hay unos cientos de personas de Tsaribrod que trabajan en Bulgaria y regresan a casa por la noche. Esto, al menos, “congela” la situación y contribuye a cierta estabilidad. En Bosilegrad, en cambio, el problema es que la ciudad más cercana, Kyustendil, no tiene nada que ofrecer: no hay empleo y, últimamente, se observa que muchos residentes en edad laboral se trasladan a Sofía en busca de empleo.

Bosilegrad

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Iván Nikolov añade que, incluso para aquellos búlgaros de la periferia occidental que desean trabajar temporalmente en Bulgaria, las autoridades búlgaras crean obstáculos administrativos a la hora de expedir documentos de residencia temporal, así como otros requisitos que fomentan la aparición de un mercado negro de empadronamientos.

“No creo que sea posible llegar a un acuerdo concreto con Serbia en favor de la minoría búlgara, porque Bulgaria y Serbia hablan lenguajes distintos”, afirma el decano de la comunidad búlgara en Bosilegrad. “Mientras que los políticos búlgaros utilizan una retórica de corte europeo, cuando van a Belgrado, sus interlocutores serbios o bien guardan silencio o bien recurren a una retórica propia de finales del siglo XIX y principios del XX. Son dos perspectivas diferentes que difícilmente pueden entenderse. En segundo lugar, independientemente de lo que Bulgaria proponga en favor de la minoría búlgara, seguimos en territorio extranjero y Bulgaria solo puede hacer lo que Serbia le permita".

 

El edificio del ayuntamiento en Bosilegrad

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Dado que Serbia no comparte plenamente ciertos valores europeos, como las fronteras abiertas o la libre circulación de personas, ideas y capitales, no veo cómo se podría avanzar. En la práctica, no ha cambiado nada. Además, los importantes recursos procedentes de los llamados programas preadhesión, mediante los cuales Europa destinó fondos significativos al desarrollo en favor de la minoría búlgara porque Bulgaria, no se utilizaron para los fines previstos. La mayor parte se desvió, evitando Tsaribrod y Bosilegrad, y se dirigió hacia el interior de Serbia. Allí, las relaciones económicas se desarrollaron de otra manera, pero no en beneficio de la minoría búlgara”.

En las zonas extremo-occidentales, el desempleo es muy elevado y la calidad de los servicios sanitarios es baja, declaró Yordan Parvanov, jefe de la Dirección General de Asuntos Europeos del Ministerio de Asuntos Exteriores, durante la presentación de la colección. Este tema es clave para Bulgaria y tiene una repercusión directa en la aplicación de los criterios de Copenhague para la adhesión de Serbia a la UE. El diplomático también subrayó que el objetivo de su departamento es contribuir al bienestar de los búlgaros en las zonas extremo-occidentales.

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Redactor: Ivo Ivanov

Traducido por Zoraida de Radev