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Los búlgaros abren su corazón y ayudan a los necesitados no sólo en las fiestas

miércoles, 15 abril 2026, 17:28

Los búlgaros abren su corazón y ayudan a los necesitados no sólo en las fiestas

FOTO Elena Dyulgerova

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En los días cercanos a las grandes fiestas cristianas, como la Pascua y la Navidad, los búlgaros abren su corazón y apoyan diversas causas que recaudan fondos para el tratamiento o la ayuda de personas necesitadas. ¿Es solamente en las fiestas cuando mostramos empatía y generosidad? Quizás nos quede esa impresión, ya que en estas épocas del año nos llegan muchas más noticias e historias personales que reflejan este aspecto de la vida. Pero lo cierto es que para muchos no es necesario un motivo concreto o una festividad para tender la mano a los necesitados. “Estas personas lo hacen discretamente con donaciones mensuales”, comparte Elena Dyulgerova, una de las creadoras de la iniciativa benéfica “Skriti limonki”. Esta iniciativa, que comenzó como un equipo de fútbol femenino, lleva ya 5 o 6 años dedicándose principalmente a la venta benéfica de libros:

FOTO Elena Dyulgerova

“Un día, una chica de nuestro equipo nos preguntó si queríamos participar en una venta benéfica de varios libros que ella ya no iba a leer. Entonces, con total unanimidad, decidimos ayudar y ofrecimos algunos de nuestros propios libros. Al principio los vendíamos entre nosotras. Posteriormente, nuestra causa llegó a más gente y empezamos a recibir libros que ellos no iban a volver a leer. Todos los fondos recaudados se destinan a la persona cuya campaña hemos elegido apoyar. Para nosotros es muy importante que el dinero no pase por nuestras manos, para que no haya especulaciones. Por este motivo, al publicar las campañas en nuestra página, facilitamos las cuentas específicas de las mismas. Únicamente recibimos la orden de pago como prueba de que el pago ha sido realizado.

FOTO Elena Dyulgerova

En estos momentos está ganando impulso otra iniciativa de “Skriti limonki”: visitar colegios y reunirse con alumnos de diferentes cursos. Una de las primeras visitas fue la del Instituto de Matemáticas de Sofía, donde el tema central del encuentro fue el bien y el cómo difundirlo y contribuir, aunque sea sólo en la vida de una persona.

FOTO Facebook/Skritite limonki

“Se trata de un proyecto que por ahora hemos realizado tan sólo dos veces, pero es muy bonito y emocionante. Intentamos no abrumar a los niños con demasiados datos. Para mí era importante que la clase fuera interesante, así que organizamos juegos con preguntas sobre fútbol y literatura, así como con algunos problemas matemáticos. Es precisamente a través de los juegos como se logra que la otra persona te escuche y te entienda mejor, ya que así puede recordar mucho más que estudiando la materia en seco. Al final de la clase, cada uno de los niños nos trajo uno de sus libros favoritos. Cuando vendamos todos los libros recogidos les daremos también un feedback, para que sepan cómo han ayudado sus libros.”

FOTO Elena Dyulgerova

El bien no tiene una definición exacta y cada uno debe descubrirlo por sí mismo, está convencido Ilian Rusev, de la ciudad de Ruse, quien desde hace 27 años se ha estado dedicando a su vocación de ser entrenador de natación. Decidido a hacer realidad el sueño de su difunto hijo Alexander, él avanza firmemente hacia la construcción de un centro de rehabilitación acuática en su ciudad, a orillas del Danubio. Todos los fondos destinados a este fin son ingresados en la cuenta de la fundación “Aleksandar Rusev” mediante donaciones. El terreno para el complejo ha sido cedido gratuitamente a la fundación por decisión del Ayuntamiento de Ruse:

FOTO Facebook/ Kristina Borisova

“El proyecto incluye tres piscinas en la planta baja, en la primera planta habrá una sala multisensorial, consultorios para psicólogos, logopedas, terapeutas ocupacionales y otros profesionales; y en el sótano se ubicará una sala de sal.”

El objetivo será que los niños y los adultos con necesidades especiales que acudan al complejo reciban una atención y un apoyo rehabilitadores especializados e integrales en un mismo lugar, en vez de tener que recorrer toda la ciudad, como ocurre actualmente.

FOTO Facebook/ Kristina Borisova

“No me definiría como un prócer ni me siento como tal”, reconoce Rusev. “Mi trabajo consiste en ayudar a los niños y a los adultos necesitados. Al parecer, la gente me ha valorado así porque hago algo bueno, pero para mí los próceres son personas como Vasil Levski, Hristo Botev, Paisii Hilendarski o Iván Vazov. De todos modos, les agradezco esta nominación. Deseo mucha salud a todas las personas, que seamos un poco más comprensivos y humildes y que ayudemos a quien podamos con lo que podamos.”

FOTO Facebook/ Kristina Borisova

Hoy en día son muchos los ejemplos de personas así, y demuestran que, pese a los tiempos difíciles en los que vivimos y a las luchas personales que libramos, en el corazón del búlgaro arde la llama de la esperanza: de que el mundo puede ser mejor, y que cada pequeño gesto de humanidad puede contribuir de forma significativa a cambiar la vida de alguien.


Autor: Yoan Kolev

Traducción: Alena Markova

Publicado por Alena Markova