Iván Ivanov cuenta historias de emigrantes en "América al estilo búlgaro"

sábado, 18 abril 2026, 13:15

Iván Ivanov cuenta historias de emigrantes en "América al estilo búlgaro"

FOTO Archivo personal

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Un búlgaro creó hace tres meses el pódcast "América al estilo búlgaro" para animar a quienes dudan a dar el primer gran paso hacia una nueva vida y, a otros, a quedarse en Bulgaria. Porque el llamado "sueño americano" puede hacerse realidad en cualquier lugar.

Como todas las buenas ideas, la del pódcast surgió por casualidad. Iván Ivanov, que lleva quince años viviendo en Estados Unidos, decidió aportar “un granito de arena” a la comunidad búlgara precisamente de esta manera, tras observar cómo los emigrantes de los países balcánicos desarrollaban iniciativas similares. “La idea estuvo en mi cabeza durante seis meses; en ese tiempo conseguí montar un estudio, encontrar a mi primer invitado y, al final, recibí muy buenas críticas”, resume tras diez episodios.

Iván Ivanov llegó por primera vez a Estados Unidos en 2006 como parte de un programa de intercambio estudiantil. Cuatro años más tarde obtuvo la “Green Card” y, como muchos inmigrantes, empezó desde cero trabajando en la cocina de la isla de Catalina. Hoy es empresario, creador de contenidos y fundador de una agencia que ayuda a las empresas a consolidar su reputación mediante contenidos de vídeo estratégicos.

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“Todos los búlgaros que hemos venido aquí tenemos historias maravillosas que merece la pena conservar, dice nuestro compatriota. Mi forma de hacerlo es ayudarles a ver que no están solos en sus historias cotidianas, en sus penurias, sufrimientos y éxitos, y que hay otras personas que han recorrido un camino similar. Cuando hace 20 años quise venir a Estados Unidos, me habría gustado encontrar en algún sitio información similar y saber qué vida me esperaba. Venimos un poco a ciegas: nos vendamos los ojos y nos ponemos en marcha sin saber adónde vamos. Así que espero que, con el pódcast, pueda ayudar a alguien que haya decidido venir aquí, que quiera conectar con búlgaros y escuchar más historia”.

En los inicios de su trayectoria como emigrante, Iván Ivanov quedó fascinado por la visión que Estados Unidos ofrece de lo que es posible lograr, especialmente en grandes ciudades como Los Ángeles, el punto de partida, y Las Vegas, la realidad actual, donde se pueden ver ejemplos de cómo montar un negocio y ganar dinero, y entablar una conversación, aunque sea breve, con cualquiera. Sin embargo, también encuentra un inconveniente: a diferencia de Bulgaria, en Estados Unidos es más difícil hacer amigos.

Emocionalmente, al otro lado del océano, Iván Ivanov regresa a los Balcanes, encontrando a su compañera de vida en la serbia Nikolina. Actualmente, ambos crían a su hijo de tres años en un entorno en el que se habla tanto búlgaro como serbio e inglés. “Tengo suerte porque nuestras culturas son muy cercanas, nuestras tradiciones, bailes y comida son muy similares”, afirma. En Las Vegas, el búlgaro también ha encontrado una gran comunidad balcánica, incluida la de Bulgaria. Como cada año, este verano Iván Ivanov viajará a Bulgaria, donde mantiene una peculiar tradición:

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“Lo primero siempre es lo mismo”, responde a la pregunta de qué es lo primero que hace cuando vuelve a su país. “Como las verduras búlgaras no se encuentran en ningún otro lugar del mundo, me preparo una buena ensalada con tomates frescos del huerto y queso, y además me reúno con la familia. Esta vez tengo planes un poco diferentes: me gustaría, cuando regrese, grabar varios pódcast con búlgaros que han vivido en Estados Unidos pero que han vuelto a su país natal. Será interesante escuchar sus historias y saber cómo es su vida hoy en día”.

Por supuesto, Iván Ivanov irá acompañado de su hijo pequeño: “Intento que tenga el mayor contacto posible con Bulgaria, con sus abuelos, para que así sienta nuestras tradiciones y nuestra cultura, y también para que aprenda búlgaro, porque en Estados Unidos es bastante difícil”.

Y dado que esta conversación tiene lugar en vísperas de unas nuevas elecciones parlamentarias anticipadas en el país, el emigrante expone su postura sobre la responsabilidad de cada ciudadano, independientemente de su lugar de residencia.

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“En general, no soy muy politizado, afirma. Mi forma de pensar es que cada uno debe ocuparse de sus propios asuntos. No voto en las elecciones búlgaras porque no vivo en el país y no dispongo de suficiente información para elegir al partido o al candidato adecuado. Tampoco voto en las elecciones estadounidenses, a pesar de ser ciudadano estadounidense. Según mi forma de ver la vida, todos debemos aspirar a progresar y ayudarnos unos a otros, no depender únicamente de 240 personas, que es el número de diputados que hay en Bulgaria. Cuando todo el país y la sociedad estén unidos y avancen en la misma dirección, entonces las cosas mejorarán”.

La fórmula del éxito, según Iván Ivanov, es no rendirse cuando llegan las dificultades. Si pudiera volver atrás en el tiempo, le diría a aquel joven despreocupado que veía en el espejo hace una década que no viviera al día, sino que empezara a construir algo valioso para su futuro. Por último, a través de Radio Nacional de Bulgaria, Iván Ivanov envía un mensaje a los búlgaros de todas partes del mundo para que sean más bienintencionados, mantengan una actitud positiva y se ayuden mutuamente.

 

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“Me gustaría que tuvieran más propósito, más esperanza y que se despertaran cada mañana con la idea de que pueden ser mejores que ayer”.



Entrevista: María Samichkova, colaboradora de Radio Bulgaria en Las Vegas, EE. UU.
Texto: Diana Tsankova

Traducido por Zoraida de Radev