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Gergana Mancheva
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Las explotaciones ganaderas en Bulgaria están disminuyendo drásticamente
¿Cómo se está transformando el país, de productor tradicional de leche a mercado de productos importados?
jueves 23 abril 2026 12:30
jueves, 23 abril 2026, 12:30
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La contracción de la producción en el sector lácteo de Bulgaria es drástica. El problema afecta principalmente a las pequeñas explotaciones agrícolas y ganaderas, según afirma el sindicato KNSB, que analiza y compara mensualmente datos sobre precios y producción en distintas regiones.Sin embargo, el consumo de leche en el país no disminuye, y la escasez se compensa con productos lácteos importados, señala el sindicato. Las importaciones mantienen los precios elevados de forma constante, un problema que tanto productores como consumidores vienen observando en los últimos cuatro años.
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Según datos de la Comisión para la Protección de la Competencia (CPC), el número de vacas lecheras se redujo un 25 % entre 2020 y 2025, y el de ovejas un 40 % en el mismo periodo. Esto también se refleja en el número de explotaciones ganaderas, ya que las dedicadas a la producción de leche de vaca disminuyeron un 66 %; es decir, más de la mitad han desaparecido. Todo ello afecta al conjunto del sector de la producción de leche y productos lácteos en Bulgaria. La Confederación de Sindicatos Búlgaros (CITUB) está dando la voz de alarma y exige medidas de protección por parte del Estado.
Plamen Dimitrov
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El modelo de precios y de distribución del valor añadido en el sector lácteo durante los últimos 5–6 años ha provocado una reducción sistemática del precio al productor, lo que ha conllevado una drástica disminución de las pequeñas y medianas explotaciones, así como del ganado (búfalas, ovejas y vacas). Como resultado, la producción de leche en Bulgaria ha caído de forma significativa. Sin embargo, los márgenes de beneficio se mantienen: se registran márgenes de entre el 90 % y el 130 % en los productos lácteos en las cadenas minoristas. “Esto me parece escandaloso: el consumidor búlgaro sigue pagando los precios más altos de la Unión Europea por productos lácteos como el queso amarillo o el queso fresco”.
Los propietarios de pequeñas explotaciones agrícolas y ganaderas se enfrentan a numerosos problemas, según confirma la familia Todorov, dueña de una granja con 60 vacas y 60 ovejas en la localidad de Lozen, cerca de Sofía. Se trata de una actividad familiar transmitida de generación en generación, por lo que, por muy difícil que sea, siguen adelante a pesar de las exigencias y medidas del Estado. “No tenemos ni un día libre; trabajamos en la granja todos los días del año”, afirma la joven agricultora Gabriela Todorova. En sus palabras, para las pequeñas explotaciones de Bulgaria es prácticamente imposible acceder a la red de supermercados.
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“Porque ni el propio Estado ni las exigencias de la Unión Europea en nuestro país ayudan. En comparación, vemos Serbia y Turquía, donde no existen estas exigencias”, afirma el agricultor búlgaro, y continúa con las comparaciones: “Allí hay más mercados de agricultores donde se puede comprar queso, leche y queso amarillo directamente al productor. En cambio, en nuestro país llegan tres instituciones, arruinan el negocio y todo va en contra. Ni siquiera puede considerarse exactamente un negocio, porque para que la agricultura sea rentable hay que criar muchos más animales. Por los animales que criamos recibimos subvenciones de entre 4.000 y 6.000 euros”.
El año pasado no recibimos esas subvenciones y, con ese dinero, ni siquiera podemos alimentar a los animales durante un mes y medio. Otro problema grave es la escasez de veterinarios. En la región de Pancharevo, para unos 20 pueblos, solo hay un veterinario. Los veterinarios jóvenes se centran en el cuidado de perros y gatos domésticos y no prestan atención a los animales de granja. Por estas razones, las explotaciones ganaderas en Bulgaria están desapareciendo.
Y otro dato: la edad media de los ganaderos en el país es de 68 años.
FOTO Granja familiar "Simo y Familia"
“Imagínense que se trata de personas mayores, muchas de las cuales no tienen la oportunidad, ni mucho menos el tiempo, de presentar sus documentos según los requisitos de las agencias estatales. Estas personas apenas pueden cuidar de los animales, por lo que la ganadería está disminuyendo. Todo se ha vuelto extremadamente difícil y esto supone un obstáculo para los productores de alimentos.
Con el tiempo, lamentablemente, la gente buscará alimentos agrícolas naturales, pero no los encontrará en ningún sitio”, advierte Gabriela Todorova.
Autora Gergana Mancheva
Traducido por Zoraida de Radev
Publicado por Zoraida de Radev