Autor
Diana Tsankova
martes 28 abril 2026 09:30
martes, 28 abril 2026, 09:30
FOTO Escuela Técnica de "Sistemas Electrónicos"
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El rápido avance tecnológico del mundo exige un nuevo enfoque educativo que dote a las nuevas generaciones de los conocimientos, habilidades y cualidades adecuadas a los nuevos tiempos. La educación Educación STEM, basada en la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas, es uno de esos métodos modernos que potencian el talento natural de los jóvenes mediante el aprendizaje basado en la resolución de problemas.
La técnica y las nuevas tecnologías son algo natural para la generación actual, pero esta no debe sentirse amenazada ante la posibilidad de ser sustituida, opina el profesor asociado Dimitar Nikolov, de la Universidad Técnica de Sofía.
FOTO tu-sofia.bg
“Las escuelas que ofrecen una educación especializada en Educación STEM desarrollan, de hecho, el potencial natural de los niños, añade. Debemos darles la oportunidad de que ese potencial crezca mediante una sólida formación técnica en áreas como la programación, las ciencias de la computación, la ciberseguridad y la microelectrónica. Yo mismo soy representante de una institución de este tipo: imparto clases en la Escuela Tecnológica “Sistemas Electrónicos”, cuyo plan de estudios, elaborado por nuestra universidad, exige a los alumnos aplicar la teoría en la práctica”.
El profesor Dimitar Nikolov pone como ejemplo el maratón de programación que la escuela organiza cada año. En él, los equipos deben desarrollar todo el proceso, desde la idea hasta la solución final, y llevarlo a la práctica. Así, el año pasado, el proyecto ganador fue un bastón inteligente que, gracias a su visión artificial, detecta obstáculos en el camino y alerta a la persona con discapacidad visual que lo utiliza.
FOTO Smart Bastoon
“Las innovaciones ya no pertenecen a un futuro lejano: están aquí y ahora, y están transformando nuestras vidas y sectores enteros”, afirma el profesor Dimitar Nikolov. “Debemos enseñar a nuestros hijos lo antes posible no solo a utilizarlas, sino también a crearlas. La idea de la Educación STEM es que sean capaces de resolver problemas por sí mismos y que, cuando se enfrenten a algo nuevo, sepan cómo abordarlo. Esta capacidad es fundamental y, a mi juicio, una de las lecciones más importantes que las escuelas deben transmitir a los jóvenes de cara al futuro: que sepan desenvolverse en cualquier entorno”.
Los sectores que determinarán el desarrollo tecnológico durante la próxima década incluyen la inteligencia artificial, la electrónica, la robótica, la automatización, la ciberseguridad y las biotecnologías.
FOTO Unsplash
“Bulgaria cuenta con una infraestructura y una industria de las tecnologías de la información (TI) muy desarrolladas, y se sitúa entre los líderes europeos en número de especialistas en Tecnologías de la Información por habitante”, afirma el profesor asociado Dimitar Nikolov. “Además, tenemos una sólida tradición en robótica, mecánica y electrónica, así como un gran potencial de desarrollo en estos ámbitos.
Lo más interesante es que en instituciones como la nuestra desarrollamos numerosos proyectos en colaboración con el sector empresarial. Por ejemplo, CHIPS of Europe está orientado a los jóvenes y les muestra el enorme potencial de la microelectrónica. Es importante atraer cada vez más jóvenes a este ámbito, porque en los próximos cuatro años, según datos de la Comisión Europea, habrá un déficit de 300.000 profesionales. De hecho, este es un campo clave, sin cuyo desarrollo no pueden avanzar ni la robótica, ni la ciberseguridad, ni la inteligencia artificial”.
FOTO Escuela Técnica de "Sistemas Electrónicos"
Según el profesor, el país ha invertido en los últimos años importantes recursos en educación y ciencia, y las instituciones orientan adecuadamente a los estudiantes sobre qué camino seguir. Como ejemplos positivos, destaca la creación de centros de excelencia, un centro nacional STEM, centros de competencia y programas de apoyo a los estudios de doctorado en los que los jóvenes pueden participar.
“Debemos avanzar hacia una economía basada en el valor añadido, pero para ello es necesario desarrollar nuestro potencial científico y técnico”, añade el profesor asociado Dimitar Nikolov. “De hecho, para la prosperidad del país, el desarrollo del talento es una cuestión clave y, en este sentido, se están realizando importantes esfuerzos para proporcionar la infraestructura necesaria, así como las capacidades tecnológicas y financieras. Por supuesto, no todo es perfecto, pero, en general, la política, que ha mantenido cierta continuidad a lo largo de distintos gobiernos, está orientada a ofrecer a los jóvenes un horizonte de desarrollo en ámbitos de actualidad”.
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¿Existe, sin embargo, una transición fluida entre la educación y la inserción profesional de los titulados? ¿Está el entorno empresarial realmente abierto a ellos?
“Esta fase ha sido problemática durante muchos años y, de hecho, actualmente entre el 30 % y el 40 % de los ingenieros recién titulados no encuentran trabajo en su campo”, responde el profesor asociado Dimitar Nikolov. “Al mismo tiempo, la industria está empezando a implicarse cada vez más activamente, participando en la docencia y esforzándose por facilitar una transición más fluida. Sin embargo, la verdadera transición no se produce al graduarse, sino mucho antes: en la escuela y en la universidad. Las empresas deben estar presentes en ese proceso, y los jóvenes deben poder informarse sobre las oportunidades y la trayectoria profesional que tienen ante sí”.
Autora Diana Tsankova
Traducido por Zoraida de Radev