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La futura política exterior de Rumen Radev: entre Rusia y Europa

martes, 28 abril 2026, 14:15

La futura política exterior de Rumen Radev: entre Rusia y Europa

FOTO BTA

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“En contra de las sanciones a Rusia”, “prorruso”, “euroescéptico”, “con una postura favorable hacia Moscú”: así definen a Rumen Radev los analistas occidentales, pero ni mucho menos le atribuyen el papel de “segundo Orbán” en la Unión Europea, ya que también destacan lo obvio: Rumen Radev no pone en duda el lugar de Bulgaria en la Unión Europea y la OTAN.

Pero ellos también hacen hincapié en otro detalle importante: durante su mandato como presidente, Rumen Radev se abstenía de condenar la guerra que Rusia libra en Ucrania, criticaba las sanciones de la UE y se oponía a la adhesión de Bulgaria a la zona del euro si se esto hacía sin haber pedido primero la opinión del pueblo.

No hay lugar para ilusiones o movimientos caóticos en este mundo, que es un lugar cada vez más preocupante, impredecible y peligroso”, subrayaba el propio Radev en su campaña electoral y, al referirse a la política exterior desde el punto de vista de líder político, él afirmó que Bulgaria debe trabajar por reforzar sus capacidades de defensa y las alianzas de las que forma parte:

FOTO Coalición "Bulgaria progresista"

“Pero para eso ya no es suficiente la lealtad. También se necesitan competencia y voluntad para defender nuestros intereses nacionales en estas uniones, porque si queremos que estas uniones sean fuertes, también deben serlo los Estados que las integran”, señalaba el hasta hace poco jefe de Estado y actual líder del partido “Bulgaria Progresista”, que contará con mayoría en la 52ª Asamblea Nacional.

Rumen Radev evita un enfrentamiento directo con Occidente. Tras su victoria en las elecciones parlamentarias del 19 de abril, él recalcó ante los medios extranjeros la necesidad de que haya un pensamiento crítico y un pragmatismo en Europa:

“Bulgaria se esforzará por seguir avanzando en su camino europeo. Una Bulgaria fuerte en una Europa fuerte necesita de pensamiento crítico, necesita pragmatismo, porque Europa ha sido víctima de su propia ambición de ser líder moral en un mundo sin reglas. Europa necesita de nuevo tener un pensamiento crítico, acciones pragmáticas y buenos resultados, especialmente en cuanto a la construcción de un nuevo sistema de seguridad”.

Radev anima a Ucrania a pedir la paz, no apoya el envío de armas a Kiev y afirma que su insistencia en que Crimea es “rusa” simplemente refleja una realidad estratégica. Para los socios euroatlánticos resultó escandalosa la imagen de Radev junto al presidente ruso Vladimir Putin en la recta final de la campaña. Y en un mitin electoral en la ciudad de Dupnitsa a principios de abril, Radev reafirmó claramente su oposición a la ayuda militar a Ucrania:

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“Nuestro objetivo principal es preservar la paz. Que Bulgaria no se vea envuelta de ninguna manera en los conflictos armados que nos rodean. No hemos sido nosotros quienes hemos desencadenado estas guerras para acabar nosotros pagándolas. Ni un solo céntimo nuestro debe ser destinado a alimentar las guerras. Al contrario, nuestro dinero debe quedarse aquí, para nuestros jubilados y para nuestros hijos: este es nuestro objetivo”.

Los analistas no esperan que Rumen Radev revise la adopción del euro, bloquee decisiones de la UE o ponga en duda los flujos de fondos europeos para Bulgaria.

Los votantes búlgaros, por su parte, consideran que el clima preelectoral da lugar a una retórica extrema e intransigente, enviando unos mensajes que la gente recibe de forma emocional. Tras las elecciones llega el momento de la política real y de resolver los problemas más graves. Según los ciudadanos encuestados en la capital, las expectativas hacia Radev son altas, aunque en el ámbito internacional él se mostrará dispuesto a hacer concesiones y no saboteará las políticas de la UE.

En una encuesta representativa realizada por “Alpha Research” durante la campaña electoral, a la pregunta: “Si tuvieran que elegir un socio estratégico, ¿a quién les recomendarían ustedes a los políticos?”, más de la mitad de los búlgaros – el 56,3 %– respondieron rotundamente que recomendarían la Unión Europea, mientras que el 19,5 % señalaban a Rusia.

Las instituciones europeas acogieron más bien cortésmente la victoria de Rumen Radev y expresaron su disposición de colaborar de manera productiva con el nuevo actor político búlgaro en Europa. La alta representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Seguridad, Kaja Kallas, seabstuvo de hacer valoraciones previas sobre las expectativas o temores de un cambio en la política exterior de Bulgaria hacia Ucrania tras la victoria de “Bulgaria Progresista”: “Somos 27 democracias, lo cual significa que celebramos elecciones donde los ciudadanos eligen su futuro. Antes de que haya un nuevo Gobierno, no podemos haber visto cómo actúa. No nos adelantemos a los acontecimientos”.

Kaja Kallas

FOTO UE - Archivo

“El perfil de la política exterior del futuro Gobierno de Rumen Radev reflejará el perfil de todos aquellos votantes que han votado por ‘Bulgaria Progresista’”, señala en una entrevista para la rúbrica “Evranet +” de la Radio Nacional de Bulgaria (BNR) María Simeonova, directora de la oficina de Sofía del Consejo Europeo de Política Exterior. Según ella, Radev ha logrado reunir a votantes de todos los demás partidos: personas con una actitud moderadamente prorrusa, de actitud proeuropa moderada y escépticos respecto a la zona del euro:

“Este perfil de los electores de Rumen Radev le impedirá tomar decisiones radicales o proponer políticas radicales. Con Rumen Radev Bulgaria mantendrá la orientación general de su política exterior –proeuropea y pro-OTAN– pero con una mayor crítica hacia las decisiones que se tomen en las organizaciones e instituciones internacionales. Pero, en mi opinión, esta política tendrá más reflejo en el público local que en los líderes europeos”, pronostica Simeonova.

En este sentido, la cuestión principal en cuanto a política exterior es la política en relación a Ucrania, y la propuesta de restablecer las relaciones de Bulgaria con Rusia: ¿hasta qué punto esto puede entrar en conflicto con los intereses de la Unión Europea?

“Creo que la hipótesis de que Bulgaria se pueda convertir en el país que bloquee las decisiones en el seno de la Unión Europea es muy exagerada. Si Rumen Radev adoptara unas posturas más radicales en el seno de la Unión Europea, se encontraría en una situación bastante desagradable. Él mismo es un político pragmático que es consciente del riesgo que supone tal posicionamiento de Bulgaria en la Unión Europea”.

FOTO BNR - Lyudmila Zhelezova/Pixabay

“Por otro lado, Bulgaria sigue dependiendo en gran medida de la financiación de la Unión Europea, y teniendo en cuenta el aumento de los precios en nuestro país, aunque sea de forma simbólica, la absorción de esos fondos es extremadamente importante para la economía, y también para que el presidente Radev pueda decir: ‘Mirad, el Parlamento ha aprobado las reformas necesarias para que se puedan liberar estos fondos, que sean absorbidos por las empresas búlgaras y que se puedan realizar las inversiones correspondientes’. Luego, en cuanto al tema de restablecer el diálogo con Rusia, yo opino que, una vez más, Radev utilizaba esto para atraer a más electores, situando de nuevo esta cuestión en el contexto de que Bulgaria debe tener una política exterior neutral, independiente y equilibrada. Lo cual significa dialogar con todos”.

¿Cuáles son los puntos clave relativos a la política exterior que el nuevo Gobierno búlgaro debería plantear ante Europa y el mundo?

“Yo empezaría por una cuestión de política interna, y esta está directamente relacionada con el posicionamiento de Bulgaria en Europa: el saneamiento de nuestras instituciones. Esto tiene que ver con el Estado de derecho y con la lucha contra la corrupción. No podemos imponer nuestra voluntad ni pretender tener peso en política exterior si nuestros socios y aliados no están seguros de que nuestras instituciones son sólidas, y de que no pueden ser atravesadas por influencias externas o ataques híbridos. Y estos existen, y se irán intensificando. Bulgaria, como Estado miembro de tamaño medio de la Unión Europea, tiene interés en que la Unión Europea esté unida. Nos situamos en un territorio en el que sufrimos diversas amenazas e influencias. En mi opinión, a Bulgaria le interesa ser más activa, especialmente en la región del mar Negro. La Unión Europea es un actor relativamente nuevo en esta región y espera que Bulgaria y Rumanía propongan iniciativas. Aquí podemos ser más activos también en lo que respecta a la ampliación de la Unión Europea. Lamentablemente, nuestra disputa con la República de Macedonia del Norte ha alterado la imagen que nos habíamos forjado, pero creo que, una vez más, Bulgaria debe desarrollar su capacidad en estas dos regiones tan importantes para nosotros: una al oeste y otra al este. Nos interesa que ambas sean estables y tranquilas, para que las amenazas no nos afecten”.


Autor: Violeta Ashikova

Traducción: Alena Markova