Autor
Yoan Kolev
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La Orquesta de la Guardia: una tradición centenaria y crucial
Las orquestas militares constituyen la base de la cultura musical de la Bulgaria posterior a la Liberación
miércoles 6 mayo 2026 08:45
miércoles, 6 mayo 2026, 08:45
FOTO Facebook/Guards Representative Brass Band
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En Bulgaria el día de San Jorge, el 6 de mayo, es también el Día de la Valentía y la fiesta del Ejército Búlgaro: una fecha que combina la tradición militar, la memoria nacional y el simbolismo espiritual. Para muchos, la imagen del soldado se identifica con la del guardia, y la Unidad Nacional de la Guardia –con sus distintivos uniformes y sus precisos rituales– es un emblema del Estado búlgaro.
FOTO Facebook/Guards Representative Brass Band
Una parte esencial de este legado es la Orquesta de la Guardia Nacional, fundada por decreto del príncipe en 1892: esta es una de las primeras formaciones musicales profesionales de Bulgaria, que contribuyó de manera significativa al desarrollo de la cultura musical nacional. Ya a finales del siglo XIX, la orquesta grababa vinilos para empresas extranjeras, gracias a los cuales la música búlgara llegaba al público europeo.
Dra. Galya Grozdanova-Radeva
FOTO Yoan Kolev
“Es importante señalar que la plantilla de la Orquesta de la Guardia Nacional, que comenzó su actividad realmente a principios de 1893, estaba compuesta casi en su totalidad por búlgaros: se trata de una orquesta militar en pleno funcionamiento, cuyo personal fue trasladado del Sexto Regimiento de Tarnovo a la composición del Escuadrón Leibgvardeiski. Es decir, no se trata de una orquesta que se esté formando ahora, sino que tiene su propia historia. Al frente de la orquesta se puso un año antes el director de orquesta checo Josef Chochola, quien era el director de orquesta más experimentado de Bulgaria: el primer director y compositor profesional en el país”, cuenta la musicóloga Dra. Galya Grozdanova-Radeva, profesora de la Academia Nacional de Música “Lyubomir Pipkov” de Sofía, y autora de dos estudios dedicados a las primeras orquestas profesionales de Bulgaria y a la historia de la Orquesta de la Guardia.
FOTO BTA
La Orquesta de la Guardia Nacional encarna hoy en día la tradición musical militar de Bulgaria, cuyos orígenes, sin embargo, se remontan a más de una década antes de su fundación –concretamente al año 1879– un año después de la liberación del país del dominio otomano, cuando la primera orquesta militar, dirigida por Josef Chohola, llegó a Veliko Tarnovo. Apenas unas semanas después, participó en un acontecimiento histórico de importancia clave para el recién creado Estado búlgaro: la proclamación del príncipe Alejandro I de Battenberg y la adopción de la primera Constitución búlgara.
FOTO Archivo personal de la Dra. Galya Grozdanova-Radeva
“Solamente existe una monografía dedicada a las orquestas militares de viento: la de Atanás Ivanov, publicada en 1979. Pese a la gran importancia que tienen, estas formaciones rara vez han sido objeto de estudios científicos más profundos”, señala la musicóloga Dra. Galya Grozdanova-Radeva. En una entrevista para Radio Bulgaria, ella revela aspectos poco conocidos del desarrollo de las orquestas militares: unas formaciones que desempeñaron un papel clave en la configuración de la vida musical de Bulgaria tras la Liberación, y que siguen siendo un importante puente cultural entre Bulgaria y Europa.
“En el Estado búlgaro, la profesión de ‘músico’ fue introducida con la creación de las orquestas militares en 1879. En aquel entonces, esta profesión se manifestaba únicamente en tres formas: músico militar, director de orquesta militar y profesor de canto y música.”
La orquesta de la Guardia Nacional durante el desfile del día de San Jorge en Sofía, 6 de mayo de 1942
FOTO BTA Archivo
Las orquestas militares son las primeras formaciones musicales profesionales de Bulgaria, cuenta la investigadora. Son precisamente ellas las que crearon el repertorio artístico nacional: las llamadas escuelas de capellanes han formado a cientos de jóvenes búlgaros como músicos. Esta misión les fue encomendada por el Estado búlgaro, junto con la tarea de recopilar y grabar el folclore musical búlgaro, pero también con el fin de presentar al público búlgaro las obras de compositores europeos, y acercarlo al arte musical de Europa.
“Es importante señalar que los cimientos de la escuela de pedagogía musical en Bulgaria también fueron sentados por los directores de orquestas militares y los músicos militares. Esta era su principal obligación e incluso antes de llegar a Bulgaria en sus contratos figuraba el requisito de que cada uno de ellos formaría como mínimo a tres jóvenes búlgaros al año en la técnica de su instrumento musical. La formación musical creció tanto que fueron cubiertos los puestos de trabajo de todas las orquestas y se creaban constantemente otros nuevos, hasta que se completaron las capacidades del ejército búlgaro en aquel momento y estos profesionales, formados inicialmente por los directores de orquesta militares, pasaron a integrar también las orquestas civiles”, cuenta la Dra. Galya Grozdanova-Radeva.
FOTO BTA
Los directores de orquesta y los músicos militares sentaron, en la práctica, las bases de la vida musical búlgara y de todas las orquestas posteriores –de cuerda, sinfónicas, de jazz– y desempeñaron un papel fundamental en el desarrollo del gusto musical de la sociedad. Pero no podemos olvidar su contribución más importante a la historia: las orquestas militares estaban al frente de todas las guerras libradas por el joven Estado. Su música guiaba a los ejércitos en las batallas y les ayudaba a tomar fortificaciones durante la guerra serbio-búlgara, la Primera Guerra Balcánica, la Segunda Guerra Balcánica, y la Primera y la Segunda Guerra Mundial. Incluso en los momentos más difíciles, las inmortales marchas de combate levantaban el ánimo de las tropas para que siguieran adelante y vencieran.
“Estos hijos de Bulgaria han derramado su sangre y han dejado sus huesos en muchos campos de batalla, y han luchado por preservar la libertad, la independencia y la integridad territorial del país. Lo que yo les desearía a los militares, y también a todos los búlgaros con motivo de la festividad de hoy, además de salud, es que guarden y recuerden con firmeza nuestra memoria histórica y cultural, porque ese es el pilar espiritual de la nación búlgara. Es lo que garantiza la independencia y la autonomía de nuestro espíritu como pueblo y es nuestro futuro como nación. A las orquestas militares y a sus directores les deseo que su labor sea respetada y valorada, y que reciban el reconocimiento de la sociedad por toda la contribución histórica y cultural que han aportado y aportan a Bulgaria. ¡Gracias también al Estado búlgaro, ya que a través del ejército búlgaro ha creado en nuestra sociedad al mayor promotor de la cultura búlgara desde la Liberación hasta nuestros días!”
Autor: Yoan Kolev
Traducción: Alena Markova
Publicado por Alena Markova