Autor
Dessislava Chapkarova
Noticias
Seguridad o beneficios perdidos: cómo los búlgaros gestionan su dinero
martes 5 mayo 2026 16:30
martes, 5 mayo 2026, 16:30
FOTO Pexels
Tamaño de la letra
“Tenemos un sistema bancario estable, acceso a los mercados europeos e instrumentos financieros que funcionan, pero no los utilizamos lo suficiente". Este es el diagnóstico de la situación económica actual en Bulgaria, formulado por Zhak Semizov, dos veces ganador del Premio Eureka por sus logros en el ámbito de la economía, auditor de tres de los mayores bancos del país y actualmente dedicado al sector inmobiliario.
"Si analizamos los datos del Banco Nacional de Bulgaria (BNB), veremos que el sector bancario búlgaro está muy bien posicionado en la eurozona: cuenta con una alta solvencia, una sólida liquidez y entidades que mantienen importantes reservas de capital. Bulgaria se percibe claramente como un destino de inversión disciplinado y predecible, lo cual es positivo para la financiación tanto del Estado como de las empresas y los hogares”, señaló en una entrevista con Radio Bulgaria, dedicada a la educación financiera, los negocios y las oportunidades de inversión.
Zhak Semizov
FOTO Archivo personal
Según el analista, es cuestión de tiempo que los inversores centren su atención en el país. En cuanto a los ciudadanos, en un entorno inflacionario provocado por las crisis geopolíticas globales, es necesario recurrir a los mercados financieros como herramienta para diversificar las carteras. “Todos formamos parte del comercio global, aunque no seamos conscientes de ello”, explica, subrayando que el problema no radica en la falta de oportunidades, sino en la mentalidad, moldeada por los acontecimientos históricos, que influye en las decisiones de inversión individuales. “Nuestra sociedad ha atravesado numerosas crisis financieras y políticas, por lo que resulta extremadamente difícil generar confianza en los activos”, concluye Zhak Semizov.
FOTO Pexels
El búlgaro es tradicionalmente más conservador y prefiere la seguridad. Los activos más comunes en Bulgaria son los depósitos bancarios, los bienes inmuebles y, en menor medida, el oro. Sin embargo, se observa una paradoja interesante: las opciones consideradas más seguras, como los depósitos y la inversión inmobiliaria, pueden resultar arriesgadas a largo plazo, especialmente en un entorno de alta inflación. En esos casos, el dinero simplemente pierde valor. La razón radica en los bajos tipos de interés de los depósitos y en el hecho de que los bienes inmuebles no están exentos de riesgo: dependen del mercado, de los tipos de interés y de la situación demográfica del país. Es precisamente aquí donde entra en juego el papel de los mercados financieros.
Zhak Semizov citó datos de la Comisión de Supervisión Financiera, según los cuales los activos en fondos de inversión en Bulgaria están creciendo de forma significativa, lo que indica un cambio —aunque lento— en el comportamiento de los inversores. Sin embargo, señaló que la mayoría son jóvenes que, pese a ello, asumen más riesgos y suelen entrar en los mercados financieros con entusiasmo, el deseo de enriquecerse rápidamente y sin los conocimientos necesarios, lo que les lleva a cometer errores importantes. Las generaciones mayores, por su parte, también gestionan sus finanzas de forma poco prudente. Según el especialista, las razones se encuentran tanto en la psicología colectiva como en la falta de educación financiera.
Zhak Semizov
FOTO Archivo personal
Una gran parte de la población no gestiona su dinero con prudencia: no invierte, no planifica a largo plazo ni utiliza instrumentos financieros, es decir, herramientas que podrían mejorar su calidad de vida. La falta de educación financiera suele traducirse en una menor rentabilidad personal y en la dependencia de una única fuente de ingresos.
Por ello, es necesario buscar soluciones a largo plazo que permitan cambiar este modelo, empezando por la educación. Un buen ejemplo son los países con economías desarrolladas, donde cada vez más hogares participan en los mercados de capitales y logran diversificar de forma significativa sus ingresos.
FOTO Pexels
“No hay duda: la conclusión es clara. Una mayor educación financiera favorece una ciudadanía más activa y responsable, lo que a su vez mejora el nivel de vida y el entorno social del país. Bulgaria no carece de oportunidades, sino de aprovechar plenamente las que ya tiene.
El país cuenta con un sistema bancario estable, acceso a los mercados europeos y diversos instrumentos financieros; el siguiente paso es, sobre todo, cultural: empezar a pensar a largo plazo, con menos afán de enriquecimiento rápido, mejor informados, más curiosos y seguros de sí mismos. En resumen, la libertad financiera no comienza con más dinero, sino con mejores decisiones y una mayor conciencia”.
Autora Desislava Shapkarova
Traducido por Zoraida de Radev
Publicado por Zoraida de Radev