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Mihail Dinchev: de Vidin a Estocolmo con los ritmos búlgaros

sábado, 6 junio 2026, 16:50

Mihail Dinchev: de Vidin a Estocolmo con los ritmos búlgaros

FOTO B. Borozanov

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Les ofrecemos una reunión que les habíamos prometido y que suena como un guion, pero es la misma vida. Es la historia de un chico de Vidin que conquistó a Estocolmo con los ritmos búlgaros.

FOTO Orquesta Lele lele

Él es Mihail Dinchev, un músico, profesor y fundador de la formación sueca Lele lele que ejecuta música búlgara basada en las tradiciones auténticas del folclore de los Balcanes con un sonido moderno y una carga escénica excepcional. Siete años después de la última visita de la Orquesta Lele lele a Bulgaria, a mediados de marzo de 2026 los músicos Mihail Dinchev (tambura y vocales), Kai Sundquist en el clarinete, John Runefelt en el acordeón, Stian Grimstad (tuba) y Moa Danielson en los tambores volvieron a fascinar la patria de Dinchev.

Ellos ofrecieron dos conciertos bajo el lema Jam Sesion Balcánico en Burgás y Sofía, y mostraron la magia con la cual el jazz sueco y la música world comienzan a hablar en búlgaro en tactos impartes. El propio Mihail Dinchev visita el estudio de Radio Bulgaria para contar esta magia. Su historia que tiene sus raíces en el noroeste de Bulgaria, en la ciudad de Vidin, a principios de los cambios democráticos en Bulgaria.

FOTO Archivo personal

“Si nos atenemos a mi trayectoria musical, a los 7 años comencé a tocar la guitarra en la escuela musical de Vidin y entonces con mis amigos escuchábamos más rock y metal y el folclore no nos interesaba mucho. Nos dimos cuenta que existe, que hay algo especial en él, pero el foco era otro”.

Por el hecho de que no se había criado en una familia de músicos el camino hacia el gran sueño resultó más largo para Mihail. Sus padres insistían en que estudiara idiomas extranjeros y que continuara su formación en la escuela secundaria de inglés. Esto era así hasta el año 1992, cuando se le presentó la posibilidad de aprender el sueco.

FOTO Archivo personal

 “Antes de la caída del comunismo en 1989, cuando tenía 11-12 años de edad, en la costa del mar mis padres conocieron por casualidad a una familia de finlandeses que hablaban el sueco. Mi madre es profesora de inglés y comenzaron a hablar de manera natural en la playa. Visitamos con ellos distintos lugares en Bulgaria, en la costa del mar y así nació nuestra amistad. DespuésdeloscambiosdemocráticosenBulgarianosinvitaronaSuecia. A los 14 años de edad ya podía hablar el inglés bastante bien y los finlandeses propusieron a mi familia que me trasladara a vivir con ellos  para aprender un idioma insólito para Bulgaria que podría servirme en el futuro”.

FOTO Archivo personal

Después de seis meses Dinchev ya hablaba el sueco y gozaba del verdor y de la realidad de Finlandia. A los 17 años, a varios miles de kilómetros de casa, él descubrió un camino hacia su sueño infantil, la música. Uno de los hijos de la familia en cuya casa vivía, estudiaba en la escuela musical local y él también quiso estudiar allí. “Los finlandeses me apoyaron en este deseo y accedí a la escuela”, recuerda Mihail. Buscándose a sí mismo Mihail encontró el folclore búlgaro.

“Lo encontré gracias a las grabaciones. En Finlandia había una biblioteca que poseía una enorme colección de discos compactos de música del mundo entero. Escuché música de África, India y América del Sur. Quería estar al tanto de todo lo que existía, sentirme en medio de distintas influencias y en esta colección había discos de música búlgara. Eran del Misterio de las Voces Búlgaras, el trío Balgarka, Ivo Papazov-Ibriama, la música de Teodosiy Spasov. Uno de mis encuentros más fuertes con el folclore búlgaro era con el grupo Farmers Market que realizaba una gira en Finlandia y visitaron el club de jazz donde estudiaba yo. Con ellos tocaba el saxofonista búlgaro Trifon Trifonov y la manera en que transmitían su música, su mezcla de folclore y jazz y pop, con un gran sentido del humor, eran decisivo para mí. Enunaconversaciónóndespués de los conciertos el acordeonista Stian Carstensen, quien domina el búlgaro, me dijo: “Toca folclore el folclore búlgaro. Es vital”. Esta frase quedó en mi memoria y decidí que esto es lo que tenía que hacer. Y lo hago hasta hoy en día”. 

FOTO Ivo Hristov

La música llevó a Mihail Dinchev a Estocolmo donde el folclore búlgaro comenzó a definir más el ritmo de sus búsquedas. En 2003 Mihail accedió al Colegio Real de Música en Estocolmo en la carrera de PedagogíMusical.

FOTO Archivo personal

Entonces conoció a sus compañeros con quienes hace 23 años crearon la orquesta Lele lele. Inicialmente se sentía la influencia de los ritmos indios, pero poco a poco las melodías balcánicas mezcladas con el jazz, la música clásica y el rock comenzaron a sentirse en sus melodías. 

FOTO Archivo personal

En 2005 Dinchev profundizó sus conocimientos de canto folclórico, música baile en la Academia de Música, DanzayArtesPlásticasProf. AsenDiamandievenPlovdiv. Reconocequeesteeraunodesusañosmásbellosen los cuales la música regía desde la mañana hasta el anochecer. Siguieron viajes por toda Europa y el reconocimiento de Goran Bregovic de que la orquesta Lele lele es una verdadera sensación escandinava.

FOTO Archivo personal

“No sé si hay una receta para el éxito de un grupo, pero uno de los importantes factores es la sinceridad en las relaciones humanas y en la misma orquesta. Y desde luego, la persistencia”.

FOTO Archivo personal

Junto con todo esto Mihail Dinchev regresa a la patria con frecuencia y trabaja en distintos proyectos aquí ya que son importantes no solo para él, sino para nosotros como búlgaros.

“Conservo el folclore de las fuentes. En 2025 mediante mi casa discográfica lancé un álbum del grupo Perlas de Ravnogorie titulado Cuadros de Ravnogor con 34 canciones. Es un documento artístico de la música de este grupo de canto de una pequeña aldea de los Ródopes. El álbum fue realizado con donaciones benévolas del mundo entero. En la formación no hay chicas jóvenes y estas canciones probablemente no hubieran sobrevivido a través de los años”, cuenta el búlgaro.

FOTO Archivo personal

Junto con la documentación y la investigación de la música Mihail Dinchev imparte clases en la Primera Escuela Dominical Búlgara Yan Bibian en la capital sueca. Es uno de los pocos especialistas que trabajan según el método de Dalcroze y El sistema, según el cual el movimiento del cuerpo es el principal instrumento para aprender la música. 

Mihail Dinchev demostrará la relación entre el cuerpo y la música ante el público búlgaro a finales de junio en la aldea de Busintsi, en la provincia e Pernik, durante el Festival de las manos hábiles.

 

FOTO León Alik

En julio su música será parte de la atmósfera mágica de la isla de Gotland en Suecia y el Festival de las Cometas.

Redactora Vesela Krásteva