Noticias
Alumnos de Sofía y Zagreb siguen los pasos del obispo Josip Juraj Strossmayer
jueves 25 junio 2026 13:03
jueves, 25 junio 2026, 13:03
FOTO BTA
Tamaño de la letra
Alumnos de la Escuela Dominical Búlgara Iván Vazov en Zagreb y del Colegio de Idiomas Extranjeros 33 Santa Sofía, de la capital búlgara, aunaron su entusiasmo y esfuerzos para enriquecer el relato sobre una personalidad que tiene una aportación invaluable para la creación de la inteligencia búlgara después de la Liberación de Bulgaria y que nos legó las palabras: “Siempre he querido y respetado al digno, sano de mente y corazón, muy trabajador, impecable y honesto pueblo búlgaro”.
En la Casa de cultura G.S. Rakovski-1925 en Sofía las personas jóvenes junto con sus mentores de la Asociación Civil Obispo Josip Juraj Strossmayer presentaron un proyecto multimedia dedicado a la obra del obispo católico croata Josip Juray Stosmayer.
FOTO Strossmayer Gallery
Strossmayer pasó 90 años en el territorio de Bulgaria. Desde 1815 hasta 1905 él logró merecer su lugar en la historia como obispo católico y teósofo, personalidad de la vida pública y política, mecenas y defensor de las letras y de la educación búlgaras.
Iglika Kasabova
FOTO BTA
“Nosotros en Croacia conocemos a Josip Juraj Strossmayer como una persona que donó todos sus medios personales para la construcción de la enorme catedral Jakova”, cuenta Iglika Kasabova, directora de la escuela búlgara en Zagrevb. Cada año la comunidad búlgara venera su obra, reconociéndolo como uno de los próceres búlgaros y el 1 de noviembre representantes de la diplomacia, personalidades de la vida pública y alumnos de nuestra escuela se trasladan allí. Por esto nuestros alumnos sabían bien quién es el obispo Josip Juraj Strossmayer”.
Cencerushka Andreeva, hasta hace poco secretaria de la mayor casa de cultura en Sofía, en la cual hay un Centro Cultural Croata-Búlgaro que lleva el nombre del clérigo, añade un interesante hecho de la actividad de Josip Juraj Strossmayer.
Cencerushka Andreeva
FOTO Diana Tsankova
“Su mayor mérito es que ayudó a los hermanos Miladinov a editar el tomo Canciones Populares Búlgaras. Después de haberlas recolectado durante seis meses, ellos se reunieron con el obispo Strossmayer y le presentaron el material que habían acumulado. Él les dijo: “Escriban las canciones en búlgaro, porque ahora tienen letras griegas y entonces les ayudaré”. Quisiera destacar asimismo que ayudó a estudiantes búlgaros en Zagreb a terminar sus estudios. Posteriormente ellos regresaron a Bulgaria y aportaron muchísimo al desarrollo espiritual de la patria. Él tiene muchos otros méritos, por lo cual su obra debería difundirse entre los jóvenes”.
El proyecto de los alumnos contiene tres componentes: el libro Todo por la fe y la Patria, una cinta documental y una exposición fotográfica, y fue realizado en el marco del programa nacional Las historias no contadas de los búlgaros del Ministerio de Ciencia y Educación.
FOTO Diana Tsankova
Los alumnos asumen el papel de investigadores y formulan preguntas como verdaderos reporteros. Junto con amigos del Colegio Gornogradski en Zagreb ellos redactaron los textos e idearon la concepción de las carteleras con las imágenes de croatas que hicieron algo significativo por Bulgaria siguiendo el ejemplo de Josip Juraj Strossmayer: la profesora Clotilde Cvetisis; Stjepan Jurinic, rector de la universidad de Sofía en 1911 y 1912, Franjo Racki, escritor y sacerdote católico.
“Lo que conmovió más a los alumnos es que niños búlgaros estudiaron en Zagreb, dice Iglika Kasabova. Hasta el momento ellos nunca se imaginaban que después de la Liberación había búlgaros que recibieron su formación secundaria y universitaria en Zagreb, después de lo cual regresaron a Bulgaria e hicieron milagros. Otra cosa que los sorprendió es que Josip Juraj Strossmayer había establecido contactos con pequeños colegios en Bulgaria y que tenían un trato muy humano y cálido”.
FOTO ilinden.sofia.bg
FOTO Escuela Dominical Búlgara en zagreb Iván Vazov
El nuevo año escolar será dinámico, vaticina Kasabova. Еn otoño la escuela dominical abrirá puertas para los niños búlgaros en Croacia, Bosnia-Herzegovina y Eslovenia. Con la apertura real y virtual de las aulas aparecerá una nueva historia sobre los búlgaros que todavía no ha sido contada.
“Tenemos descendientes de jardineros, cantantes de ópera y nueva emigración, dice Iglika Kasabova. Nos proponemos contar las historias de búlgaros que viven en Croacia desde hace cierto tiempo, cuál es su sustento, qué les gusta aquí y porque han optado por quedarse. Son muy impresionantes las personalidades del ámbito de las artes, la educación, la literatura, incluso las artes asiáticas meditativas y marciales”.
Redactora Diana Tsankova
Publicado por Hristina Táseva