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“Mesechinko ljo”, una miniatura-referente de Krasimir Kiurkchiyski
viernes 26 junio 2026 12:08
viernes, 26 junio 2026, 12:08
FOTO libtg.info
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“Siempre he concebido el folclore como una parte indisoluble de mi creación artística, sin plantearme la pregunta por qué y cómo lo utilizo… A mi juicio, el folclore posee gran fuerza. Contiene mucho, enriquece al propio artista y debe ser utilizado de manera muy razonable, con esmero, sin clichés. Los artistas que aprovechan en folclore siempre han sido interesantes en su modo de pensar. Es lo que demuestran nuestros clásicos: Pancho Vladiguerov, Liubomir Pipkov, Veselin Stoyanov, Filip Kutev. Ellos siempre han tenido una estrecha relación con el folclore búlgaro. Creo que esto no se refiere solo a mí, sino a nuestra futura generación de autores jóvenes… Uno siempre trabaja mejor con su idioma materno. Para mí, este es mi camino. Yo lo he elegido…”, decía el compositor Krasimir Kiurkchiyski en agosto de 1976 ante colegas de BNR durante la Tercera Reunión Nacional de las Artes Folclóricas Búlgaras en Koprivshtitsa.
Krasimik Kiurkchiyski en noviembre de 1978
FOTO BTA
En vida el gran compositor Krasmir Kiurkchiyski (22 de junio de 1936-15 de diciembre de 2011) fue considerado uno de los más exitosos compositores búlgaros y sus obras se ejecutaban con gran frecuencia. El cautivador encanto de la canción folclórica búlgara emana de cada tacto que compuso. Nació en una pequeña ciudad montañosa, Troyan. Las posibilidades de su familia eran muy limitadas, pero su enorme talento musical encontró el apoyo de sus padres.
“Como estudiante ya había elegido mi camino y había decidido que por mi camino como compositor llevaré de la mano a la canción folclórica búlgara. ¿Dónde me llevará? Supongo que todavía no me ha llevado a las mayores cumbres a las cuales debería llegar un compositor, pero al menos camino con ella y tengo que decirles que me siento orgulloso de que puedo aprovechar algunos ejemplos de la canción y utilizarla mis creaciones”, decía Kiurkchiyski en 1984.
FOTO archives.bnr.bg
Desde los primeros años en que se formó en el Conservatorio le acompañó un enorme éxito. El Cuarteto para cuerdas compuesto en 1959 le trajo un reconocimiento nunca visto para su tiempo: el gran premio del concurso de composición Semanas Musicales de París en 1966. Kiurkchiyski tenía en aquel momento apenas 30 años de edad. Durante toda su vida gozó de las simpatías de las personas, sin haber tenido que hacer compromisos. Estaba agradecido a Filip Kutev quien era la primera persona quien vio en él “un sentimiento fino de sentir el folclore”, le encomendó arreglos de canciones folclóricas búlgaras para el Conjunto Folclórico Estatal y lo designó como director.
“Era de gran importancia este periodo de diez años cuando estaba en el Conjunto Estatal, íntegramente sumergido en esta atmósfera repleta de sonidos folclóricos sin mezclas y en medio de las auténticas canciones que no se pueden escuchar en ninguna otra parte. Tengo que decir que el trato con los cantantes y los instrumentistas, los gaiteros y los intérpretes del kaval dejó una huella que nada puede borrar. Tal vez esta sea la razón por la cual amo el folclore y sigo buscándolo”.
FOTO Archivo
Un brillante talento de compositor, cambiando con profundo respeto y amor por el genio popular. Esta vivida combinación convierte a Krasimir Kiurkchiyski en un famoso músico que tenía un destino artístico feliz. Su nuevo enfoque en el arreglo del folclore auténtico no tiene parangón por su pureza y belleza, y es cautivador con su fantasía.
Los conjuntos folclóricos búlgaros hoy en día provocan incesantes aplausos en las salas de concierto mundiales con sus miniaturas para coro. Recordamos el 90 aniversario de su natalicio con la voz de la inigualable Nadezhda Hvoyneva y una de sus perlas rodopianas, en arreglo de Krasimir Kiyrkchiyski Mesechinko ljo.
Redactora Tsvetana Tóncheva
Publicado por Hristina Táseva