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En Bulgaria no hay una institución que controle la calidad de la sanidad

jueves, 16 julio 2026, 15:22

Hospital Universitario "Santa Ekaterina"

Hospital Universitario "Santa Ekaterina"

FOTO BGNES

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Bulgaria ocupa el primer puesto de la UE en número de camas hospitalarias (870 por cada 100.000 habitantes), pero se encuentra entre los últimos países en cuanto a la disponibilidad de personal de enfermería: apenas 4,4 por cada 1.000 habitantes, frente a una media de 8,5 en la Unión Europea. Así lo indican las estadísticas citadas por la Asociación Búlgara de Profesionales de la Atención Sanitaria. Este desequilibrio hace que el sistema sea ineficaz. “La norma médica sobre “Atención Sanitaria”, que debía garantizar un número mínimo de especialistas en relación con el número de camas, es actualmente objeto de litigios judiciales, y la ausencia de tales normas impide garantizar la prestación de una asistencia médica de calidad a cada paciente. 

Uno de los mayores problemas para la calidad de la asistencia sanitaria es la falta de un organismo único que supervise no solamente la documentación, sino también los resultados de los tratamientos”, afirma el doctor Alexander Alexandrov, del Hospital Nacional de Cardiología.


Dr. Alexander Alexandrov, Hospital Nacional de Cardiología

FOTO Elena Beykova


“En Bulgaria no hay ninguna institución que se dedique a controlar la calidad de la asistencia sanitaria. No existe tal institución. Nosotros, por ejemplo, como organización profesional de cardiología invasiva –yo soy el secretario científico de la Sociedad de Cardiología Invasiva–, queremos y vamos a implantar un registro en el que cada profesional pueda registrar sus procedimientos invasivos. Y entonces ya sería muy difícil que existieran las llamadas ‘vías clínicas ficticias’”, señala el cardiólogo. Según él esto dificultará las manipulaciones en las vías clínicas financiadas por la Seguridad Social. 

La transparencia es la clave para poner fin a los abusos en los centros sanitarios. En Suiza, por ejemplo, los centros sanitarios publican datos sobre su tasa de mortalidad y, si esta supera los niveles normales, se llevan a cabo inspecciones, se imparte formación adicional a los equipos o se cierran servicios. Pero en Bulgaria a menudo falta incluso una comunicación básica entre las instituciones, explica el médico en una entrevista para el programa “Horizont” de la BNR.


FOTO Facebook /Hospital Nacional de Cardiología

“Sinceramente, desde el punto de vista institucional, no tengo ni idea de hasta qué punto existe una relación entre las distintas instituciones: por ejemplo, de qué datos de la Seguridad Social dispone la Agencia de Supervisión Médica, que es la encargada de realizar las inspecciones. No tengo ni idea de si esos datos existen o no. Creo que de ahí surgen los problemas: no se realizan suficientes inspecciones debido a la falta de comunicación entre las numerosas instituciones del sector sanitario”.

A pesar de las deficiencias administrativas y financieras, los médicos búlgaros siguen asumiendo riesgos en nombre de la vida. Como la historia de Desi, una mujer embarazada de 29 años, y de sus gemelos, cuyas vidas se salvaron tras una intervención extraordinaria por una rotura de aorta, realizada bajo control ecográfico precisamente por el doctor Alexander Alexandrov. Los médicos del Hospital Nacional de Cardiología y Maternidad han demostrado que la medicina búlgara cuenta con especialistas de nivel mundial. 

Desi con sus gemelos

FOTO Maternidad

“Cuando están en juego tres vidas, las emociones y el miedo intentan imponerse al criterio médico. Había que realizar esta intervención, porque sin ella los tres habrían muerto. No me arrepiento ni un segundo del riesgo que asumí. El reto para mi era tener que realizar la intervención sin control radiológico, ya que los bebés se encontraban en fase de desarrollo. La realizamos bajo control ecográfico y reconozco que era la primera vez que lo hacía de esta manera”.

Pero este triunfo de la profesionalidad ocurre en un contexto de graves deficiencias estructurales, falta de control de calidad y una grave escasez de personal. Todo ello debe solucionarse para que pueda haber una alta calidad de los servicios, tranquilidad por parte de los pacientes y confianza en que los milagros médicos no serán excepciones ocurridas gracias a un heroísmo profesional individual, sino que pasarán a ser una regla general.


Autor: Elena Karkalanova, con la entrevista de Elena Beykova (BNR Horizont)

Traducción: Alena Markova