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En la frontera con la esperanza: el pueblo de Salash, en el noroeste de Bulgaria

miércoles, 22 julio 2026, 17:22

En la frontera con la esperanza: el pueblo de Salash, en el noroeste de Bulgaria

FOTO BNR

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Salash es un pintoresco pueblo de montaña situado en el noroeste de Bulgaria, en el municipio de Belogradchik, a unos 3 km al este de la frontera búlgara con Serbia. Antiguamente, todas sus construcciones eran provisionales y endebles, y los lugareños las llamaban “salashi”, de ahí el nombre del pueblo. En su plaza se yergue un monumento, una fuente, dedicada a los habitantes de Salash fallecidos en la Primera Guerra Mundial, y otro en memoria de un oficial fallecido en 1913. El edificio del ayuntamiento resulta sumamente interesante por su arquitectura poco convencional. Fue construido en 1925 con un proyecto italiano y antiguamente fue también la sede del centro cultural. 


En la frontera con la esperanza: el pueblo de Salash, en el noroeste de Bulgaria

FOTO BNR

Salash cuenta con una historia milenaria y una ubicación estratégica

En el pasado los romanos utilizaban el paso de “Kadă Boaz” donde construyeron una calzada romana que unía los puertos del Danubio con Niš y Europa Occidental. Los arqueólogos descubrieron allí los cimientos de una estación de postas romana. Durante la Edad Media, cerca de Salash había una fortaleza y allí se ubicaba la residencia de verano del rey de Vidin, Iván Stratsimir. Las primeras referencias escritas sobre la población en esta zona datan de 1455.

Hoy en día este es un pueblo pequeño, de apenas 115 habitantes, pero en 1934 allí vivían 1.460 personas. La vida económica y cultural en aquel lugar era muy animada. Gracias al maestro y músico Todor Krachkov, durante años existieron un coro eclesiástico y otro laico, y una gran orquesta de vientos. 

En la frontera con la esperanza: el pueblo de Salash, en el noroeste de Bulgaria

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La agricultura no está muy desarrollada en esta zona y, según los lugareños, lo que mejor crece allí son las patatas y la cebolleta. Una residencia para personas mayores con demencia es el lugar donde trabajan 15 personas del pueblo, que atienden a 35 pacientes. En el pueblo hay también una tienda que abre unas horas al día, cuenta en su reportaje Nedka Lilkova, de la BNR de Vidin.


En la frontera con la esperanza: el pueblo de Salash, en el noroeste de Bulgaria

FOTO BNR

Actualmente se está construyendo una nueva carretera desde el pueblo hasta la frontera con Serbia. Esta garantizará el acceso al lugar donde, cada año, búlgaros y serbios se reúnen en el mayor festival transfronterizo de los Balcanes, en el paso de “Kadă Boaz”. Este año, por 101ª vez, el 19 de julio fue cortada simbólicamente la cinta fronteriza para que durante unas horas cualquier asistente al festival pudiera desplazarse a la vecina Serbia y, del mismo modo, los serbios pudieran visitar Bulgaria. Se prevé que sea precisamente allí donde se ubique el nuevo puesto fronterizo “Salash – Novo Koryto”, que tendrá una importancia estratégica para la región, garantizando un acceso más directo desde el mar Negro hasta Europa Central, aliviando la carga de los demás puestos fronterizos y dando un fuerte impulso al turismo y a las relaciones económicas en el noroeste de Bulgaria. Para su construcción se han destinado cerca de 7,5 millones de euros y, según las previsiones, estará terminado para 2028. Cuando este paso fronterizo se haga realidad, los habitantes de Salash podrán visitar fácilmente a aquellos familiares suyos que quedaron en territorio serbio tras la división de las tierras en virtud del Tratado de Paz de Neuilly, de 1919.

Para las cosas importantes de su día a día, los vecinos de Salash cuentan con el alcalde Georgi Nikitov, que cumple su primer mandato y trabaja con gran dedicación para ayudar a los vecinos:

Georgi Nikitov

Georgi Nikitov

FOTO BNR

“Nosotros mismos limpiamos los cauces de los ríos, cuidamos el cementerio; yo corto el césped y la gente me ayuda”, reconoce Georgi Nikitov. “Se puede decir que estamos bastante unidos. También hay jóvenes que se implican por el bien del pueblo... Es agradable ver que hay apoyo y compañerismo”.

Dos veces por semana al pueblo llega un autobús que la gente puede utilizar en caso de tener que ir a la cercana ciudad de Belogradchik. Por lo demás, dependen de sus propios coches o de sus familiares. 

En la frontera con la esperanza: el pueblo de Salash, en el noroeste de Bulgaria

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¿Cómo está resuelta la cuestión de la asistencia sanitaria en el pueblo, puesto que allí viven principalmente personas mayores?

“Todos los martes viene una farmacia móvil y una vez al mes también acuden equipos médicos que realizan revisiones preventivas gratuitas, lo cual es muy bueno para las personas mayores”. 

La ubicación del pueblo, a los pies de la cordillera occidental de los Montes Balcanes (Stara Planina), lo convierte en un lugar “interesante” para los animales salvajes. 

“Los chacales y las zorras se dejan ver por la noche y en invierno, cuando tienen más hambre. Se los ve pasar por el pueblo. No nos hemos encontrado con osos, aunque uno de los cazadores dijo que había visto huellas en la parte más alta del bosque”, cuenta Georgi Nikitov, y añade que en el pueblo hay también un grupo de caza formado por unas 10-15 personas.

El orgullo de Salash es su centro cultural: “Razvitie 1896”. Actualmente, se ha creado allí un grupo folclórico de canciones populares llamado “Rodni zvutsi” (“Sonidos de la patria”), que da a conocer el acento y el folclore característicos de la zona. La secretaria del centro cultural, Daniela Ivanova, nos cuenta:

La secretaria del centro cultural de Salash es Daniela Ivanova

La secretaria del centro cultural de Salash es Daniela Ivanova

FOTO BNR

“Llevo en el centro cultural desde 1983. En los primeros años también funcionaba una guardería con diecisiete niños. Había además alumnos de 1º a 4º de primaria, que compartían el mismo aula. Celebrábamos todas las fiestas, organizábamos reuniones y hoy seguimos celebrando el tradicional kurbán por la salud y la fertilidad durante la campaña agrícola”.

La iglesia ortodoxa de Salash está consagrada bajo el nombre de “La Dormición de la Santísima Virgen”, y los vecinos ponen mucho empeño por mantenerla con trabajos voluntarios. Ellos rezan por la salud y por el regreso de los jóvenes a este pintoresco rincón de Bulgaria:

En la frontera con la esperanza: el pueblo de Salash, en el noroeste de Bulgaria

FOTO Facebook /Ayuntamiento de Belogradchik

“Yo nací en este lugar y quiero mucho a mi pueblo. Trato de hacer algo diferente para que se lo conozca más allá de nuestras fronteras. Quiero que la gente viva mejor, lucho por que más jóvenes regresen, aunque solamente sea durante el verano... Ahora mismo vive aquí una familia joven y tengo la esperanza de que esta tendencia vaya a más. Es difícil puesto que no todo el mundo puede trabajar online”, comparte el alcalde Georgi Nikitov.


Reportaje: Nedka Lilkova

Autor: Yoan Kolev

Traducción: Alena Markova