Autor
Tsvetana Toncheva
Artículo
Ejemplos de la cultura musical búlgara:
“Dilmano, dilbero”, la broma amorosa de los búlgaros de la región de los Shopi
viernes 24 julio 2026 11:25
viernes, 24 julio 2026, 11:25
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Hace décadas circulaba en Bulgaria una anécdota que decía “en secreto” que al Conjunto Estatal de Canciones y Danzas Populares (hoy Conjunto Folclórico Nacional “Filip Kutev”) probablemente ya no se le permitiría realizar giras por el mundo. Al preguntar “¿por qué?” se respondía: “Han revelado un secreto de Estado: cómo se siembra el pimiento”. El motivo de esta broma era la enorme popularidad de la divertida canción de Shoplaka, titulada “Dilmano, dilbero”, que se había convertido en un auténtico éxito en la versión coral del repertorio del Conjunto folclórico. La canción original formaba parte del tradicional ritual nupcial de los shopi, y se solía interpretar durante la noche de bodas. La famosa frase que dice “cómo sembrar el pimiento” es una metáfora de lo que debe suceder esa noche entre los recién casados. “Cómo sembrar el pimiento” es una antigua danza ritual búlgara de carácter erótico que imita el proceso agrícola de la siembra. En este ritual tradicional de bodas, característico de la época primavera-verano, se recrea el acto amoroso a través de movimiento y canto. Es interpretado por hombres como parte de las costumbres folclóricas nupciales o de las tertulias festivas, y en las creencias populares no representa una simple demostración, sino que es un rito mágico especialmente enfocado a la salud, la fertilidad y la perpetuación del linaje.
Vasilka Petkova (1923-2014)
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La canción popular “Dilmano, dilbero” se hizo famosa en primer lugar gracias a la interpretación de la cantante Vasilka Petkova, nacida en 1923 en el pueblo de Yarlovtsi (hoy barrio de la ciudad de Dragoman), justo en la frontera occidental de Bulgaria. La familia de Vasilka tenía una larga tradición musical. Su abuela y su padre eran famosos por sus hermosas voces. Habiendo heredado un talento excepcional, a los 17 años la joven ya contaba con un amplio repertorio de canciones populares. Aprendió “Dilmano, dilbero” de su abuelo, y sus primeras interpretaciones en Radio Sofía datan del año 1949.
En la década de los años 50 del siglo XX, la canción llamó la atención de Iván Kavaldzhiev (1891-1959), investigador folclórico, director de conjuntos de música popular, director de orquesta y compositor. Tras comenzar su carrera como violinista en la orquesta de la Ópera de Sofía en los años 30 del siglo pasado, él se dedicó de lleno al folclore búlgaro. Dirigió conjuntos musicales de canciones populares y recopiló y transcribió más de 3000 canciones populares búlgaras. En 1951, junto con Filip Kutev y Margarita Dikova, Kavaldzhiev fue uno de los fundadores del Conjunto Estatal de Canciones y Danzas Folclóricas. En su libro de memorias “Medio siglo en el Conjunto “Filip Kutev”, María Kuteva recuerda:
Iván Kavaldzhiev (1891-1959)
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“El director de la orquesta era Iván Kavaldzhiev, a quien todos llamaban cariñosamente ‘bai Iván’… Había trabajado con pequeños grupos, entre ellos ‘Rosna Kitka’ de Radio Sofía. Solamente había cursado la educación primaria, pero contaba con una gran experiencia en cuanto al trato con los intérpretes folclóricos y era un gran conocedor de la música popular. Fue nombrado director el 1 de febrero de 1951, aunque no permaneció mucho tiempo en el Conjunto (lo abandonó en 1953). Pero mientras trabajó, se las apañó -con su estilo espontáneo y simpático- para lidiar con todos aquellos músicos, cada uno con sus propios hábitos y puntos de vista. Seguramente no le resultara nada fácil, ya que solo unos pocos de ellos sabían leer partituras. En esa época también compuso algunas piezas para el repertorio: la música de la ‘Rachenitsa nupcial’, además de la ‘Suite nupcial’ para orquesta, y la canción ‘Dilmano, dilbero’ para coro y orquesta, que aún a día de hoy sigue sonando en los escenarios…”
Desde mediados del siglo pasado hasta hoy, se ha planteado más de una vez la cuestión del significado de las palabras del título “Dilmano, dilbero” -palabras evidentemente antiguas-, cuyo sentido se ha perdido con el paso del tiempo. La primera investigadora búlgara que encontró una explicación aceptable para la expresión “Dilmano, dilbero” fue Desislava Petkova. En su trabajo de fin de carrera sobre indología, publicado en 2009, Petkova explicó que, en hindi, dilmana significa “amiga” y dilbera, “amada”. Algunos colegas de la investigadora afirman que, en realidad, en hindi dil mānnā significa “dispuesta a satisfacer deseos”, mientras que dil-bar significa efectivamente “amada”. Si la traducción libre de Desislava Petkova del hindi es fiel, sin duda se acerca al máximo al significado de la expresión “Dilmano, dilbero” de esta canción búlgara. Y el texto ahora tiene todo el sentido: “Amada mía, amada, dispuesta a satisfacer mis deseos, ¡dime cómo… plantar el pimiento!”.
Alegre y apasionada, “Dilmano, dilbero” ha inspirado a muchos compositores búlgaros, entre ellos el gran Pancho Vladigerov. Pero el éxito más querido y más interpretado sigue siendo la versión a capela del gran Krasimir Kyurkchiiski:
Autor: Tsvetana Toncheva
Traducción: Alena Markova
Publicado por Alena Markova