Gabriela Ilieva cultiva la “flor del paraíso” en los Montes Balcanes de Vratsa

“Los productores de azafrán –la especia más cara y valiosa– no reciben ningún tipo de apoyo del Estado”

lunes, 17 agosto 2026, 15:47

Gabriela Ilieva cultiva la “flor del paraíso” en los Montes Balcanes de Vratsa

FOTO Gabriela Ilieva

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Cada historia de vida tiene su propia dramaturgia: es como si un director trazara los pasos que debemos seguir, pero, en la mayoría de los casos, tras la primera orientación, tomamos nosotros mismos las riendas. Por eso no es raro que las clases de piano en la escuela de música acaben llevándote un día a las faldas de la montaña, para que te dediques con devoción al cultivo del azafrán.

Esta es la historia de Gabriela Ilieva de Vratsa, que a los cinco años por iniciativa de su madre comenzó a tocar el piano, pero en noveno curso (a los 15 años), mientras leía el libro de texto de química inorgánica, decidió estudiar para ser técnica de laboratorio. Su etapa como estudiante en la Universidad de Tecnología Química y Metalurgia duró apenas un año, ya que no conseguía compaginar las clases con el trabajo para ganarse la vida. La siguiente ola la llevó al Reino Unido, donde al principio trabajaba de niñera, luego se formó como limpiadora y, finalmente, junto a un amigo, puso en marcha su propio negocio de venta de muebles de segunda mano destinados a personas con problemas de columna vertebral. Ella se define a sí misma como una persona curiosa a la que le encanta experimentar, y por eso decidió dedicarse finalmente a algo que le diera sentido y que le hiciera sentirse en casa.

Gabriela Ilieva cultiva la “flor del paraíso” en los Montes Balcanes de Vratsa

FOTO Asociación de productores de azafrán de Bulgaria

En 2016 volví de Inglaterra, después de haber pasado seis años allí, y en 2019, poco después de conocer a mi marido, decidimos hacer algo juntos”, recuerda Gabriela Ilieva. “Quería que ese ‘algo’ tuviera que ver con la agricultura porque teníamos tierras, pero que fuera más interesante, exótico y desafiante. Busqué en Internet y así llegué al azafrán. Compramos 100 kg de bulbos al productor Hasan Tahirov, porque también ofrecía la compra de la cosecha, y los plantamos en la parcela, sin tener ni idea de lo que iba a ocurrir”.

Gabriela Ilieva cultiva la “flor del paraíso” en los Montes Balcanes de Vratsa

FOTO Asociación de productores de azafrán de Bulgaria

El resultado fue sorprendentemente bueno para estos productores novatos, que con la primera cosecha aprendieron que todo se hace a mano, que el azafrán florece desde mediados de octubre hasta mediados de noviembre, que se recolecta cada día al amanecer, o que para obtener un gramo de producto se necesitan unas 150 florecillas, así como muchas otras cosas útiles, como por ejemplo, que las florecillas se pueden utilizar también en repostería. Así nació la mermelada de azafrán, aunque de momento solo como producto casero, ya que son necesarios “un montón de permisos”, entre lo cuales el de elaborarla en un taller autorizado.

Mientras tanto, Gabriela Ilieva se dio de alta como productora agrícola y entonces se encontró con unos nuevos obstáculos que tuvo que superar por sí misma.

Gabriela Ilieva cultiva la “flor del paraíso” en los Montes Balcanes de Vratsa

FOTO Asociación de productores de azafrán de Bulgaria

Resultó que Hasan Tahirov no compraba el azafrán, no contestaba al teléfono y me vi en la situación de tener que buscar un mercado por mi cuenta”, cuenta Ilieva ante la periodista Zornitsa Garkova, de la emisora “Hristo Botev” de la BNR. “Este fue un revés, porque aquí la gente apenas conoce esta especia y, para vender un producto de tan alta calidad, hay que explicar qué es y para qué se utiliza. Además, al escuchar el precio, nadie quiere comprarlo porque les resulta caro. Es cierto que en las tiendas hay azafrán barato, pero es de baja calidad. La gente no entiende que aquí lo hacemos todo nosotros y que no hay ni una sola máquina que pueda ayudarnos”.

Gabriela Ilieva cultiva la “flor del paraíso” en los Montes Balcanes de Vratsa

FOTO Asociación de productores de azafrán de Bulgaria

Gabriela empezó a recorrer las tiendas de Vratsa para ofrecer su azafrán. De las tres tiendas especializadas en productos ecológicos, solamente una aceptó el producto, y eso por poco tiempo, puesto que pronto encontró otra opción más barata. Más tarde, Gabriela llegó a un acuerdo para dejar el azafrán almacenado en otra tienda y también lo vendía entre amigos y conocidos. Su esperanza de acceder a un mercado más importante estaba ahora en la Asociación de Productores de Azafrán, que tal vez pudiera ayudar a exportar su producto al extranjero.

El otoño pasado, Gabriela Ilieva se vio afectada por una auténtica catástrofe que destruyó la cosecha. Debajo de la casa, situada en los Montes Balcanes de la región de Vratsa “literalmente a los pies del bosque de pinos”, se rompió una tubería general. Los trabajadores que acudieron excavaron la propiedad y dejaron que el agua corriera durante todo un mes, inundando así todo lo que había a alrededor. Después los bulbos desaparecieron. Pese a todo, Gabriela no se rindió, e incluso decidió ampliar su actividad con el cultivo de setas.

Pero, ¿cuál es entonces la normativa legal aplicable a los productores de azafrán en Bulgaria?

Gabriela Ilieva cultiva la “flor del paraíso” en los Montes Balcanes de Vratsa

FOTO Asociación de productores de azafrán de Bulgaria

Todavía no hay disposiciones legales que lo clasifiquen como azafrán”, responde Gabriela Ilieva. “Actualmente estoy registrada como productora agrícola de un cultivo de aceite esencial, pero esto no se corresponde al azafrán. El azafrán es una especia, una hierba, es muchas cosas. En estos momentos, nuestra asociación está trabajando exhaustivamente para que el Estado nos vea con otros ojos y que el azafrán se convierta en una categoría específica e independiente, ya que es la especia más cara y valiosa a escala mundial. Así que estamos luchando por algo en lo que otros países nos llevan mucha ventaja, en lo que a legislación y apoyo se refiere. A nosotros no nos apoya nadie, de ninguna forma. Sin embargo, los estudios indican que hay escasez de azafrán en todo el mundo”.

Gabriela Ilieva cultiva la “flor del paraíso” en los Montes Balcanes de Vratsa

FOTO Asociación de productores de azafrán de Bulgaria

La flor del paraíso”, como se conoce al azafrán, tarde o temprano le abrirá las puertas a Gabriela Ilieva, quien continuará experimentando no sólo con esta hermosa planta, sino también con la fortaleza de su propio espíritu y con su fe en el éxito.


Texto: Diana Tsankova, con la entrevista de Zornitsa Gakova de la emisora “Hristo Botev” de la BNR

Traducción: Alena Markova