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Los cazadores búlgaros de eclipses vuelven de España con fotogramas mágicos
jueves 20 agosto 2026 14:49
jueves, 20 agosto 2026, 14:49
Fase total del eclipse, que se puede observar incluso sin gafas especiales
FOTO Cazadores de eclipses
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Ser un “cazador de eclipses” es una vocación que exige tener no solo unos importantes conocimientos de astronomía y habilidades tecnológicas, sino también un gran amor por este fenómeno astrológico. “¡Literalmente, lo estuvimos persiguiendo! Estuvimos conduciendo más de 250 kilómetros para encontrar un cielo despejado”, explica cómo fue la última caza de eclipses Gancho Ganchev, astrónomo y jefe de la expedición búlgara que se dedicó a fotografiar el reciente espectáculo celeste. En su equipo –formado este año tan solamente por tres búlgaros– participan Hristo Iliev, dedicado a la banca pero apasionado de la astronomía desde niño; y Tsvetoslav Nikolov, de 29 años, que es ingeniero de software y que se refiere a los eclipses como a “la única cosa que le provoca el espectro completo de emociones humanas”:
Gancho Ganchev y Hristo Iliev
FOTO Radio Bulgaria
“De repente se hace una oscuridad completa y te inunda un sentimiento de inseguridad. No sabes muy bien dónde te encuentras y si lo que estás presenciando es real. Esto explica por qué los antiguos comprendían los eclipses como una señal de los dioses, y como una premonición de un suceso por venir. Es comprensible, ya que este es un fenómeno extremadamente raro y, cuando uno vive en un mismo lugar, normalmente puede tener la suerte de presenciarlo una vez en la vida”.
Para capturar el eclipse total de sol del pasado 12 de agosto los tres búlgaros viajaron a España. “Buscábamos una ubicación en la parte central del país”, comparte Gancho Ganchev, y añade:
Los tres cazadores de eclipses con sus familias frente al castillo medieval, junto con sus familias
FOTO Cazadores de eclipses
“Habíamos elegido inicialmente unos 5 ó 6 lugares, pero el lugar desde donde estuvimos fotografiando finalmente era un castillo medieval del siglo XIII, situado en una colina desde la cual teníamos una visión de 360 º. Por supuesto, no éramos los únicos que estaban allí. La mayoría de los fotógrafos habían subido con su cámara y con un trípode, y el resto eran aficionados que habían ido con una silla y unas gafas para disfrutar del momento”.
El eclipse total de sol y toda la colina
FOTO Cazadores de eclipses
A diferencia del resto de fotógrafos los “Cazadores de eclipses” utilizan un equipo un profesional de alto rango: cámaras, objetivos, telescopios y ordenadores. En lo que a la IA se refiere, Gancho Ganchev sigue siendo escéptico y dice que “para asistir en la planificación y el proceso la inteligencia artificial lo hace bien”. Él traza un paralelo con los fotogramas que se usan en el cine, que se ven bonitos pero quedan muy lejos de la realidad, y este es precisamente un componente importantísimo para ellos. Esta es también la razón por la que las fotografías astronómicas de los “cazadores de eclipses” se parezcan a aquellas que se publican en las revistas científicas o en las plataformas oficiales de la NASA. Ganchev explica que cada imagen es única e irrepetible:
La colina y la última fase del eclipse al atardecer
FOTO Cazadores de eclipses
“Este eclipse ocurría muy cerca de la línea de horizonte, otras veces ocurrirá temprano por la mañana o arriba, a lo alto, al mediodía. La propia corona solar cambia dependiendo de su ciclo y su actividad. Las erupciones solares, o fulguraciones solares, no son siempre iguales, sino que cambian a cada minuto. Incluso la vista del cielo a su alrededor y la misma sombra del eclipse son siempre totalmente diferentes, así que cada eclipse de sol es visualmente completamente diferente del anterior”.
Tsvetoslav Nikolov
FOTO Cazadores de eclipses
Pero
para los cazadores búlgaros de eclipses uno de los motivos para
capturar cada eclipse solar radica en la experiencia en sí. El
miembro más joven del grupo, Tsevotslav Nikolov, exclama: “En lo
que dura el eclipse, yo personalmente desconecto de todo, y no estoy
pensando en lo que ocurre con las fotografías. Porque es un fenómeno
tan impresionante que nada más termina, ya estás pensando en el
próximo porque estás impaciente de volver a vivirlo”. Hristo
Iliev, por otro lado, nos explica las anomalías naturales que
acompañan un eclipse, y las razones por las que se dan:
Anillo de diamante del sol, segundos antes de la fase total del eclipse
FOTO Cazadores de eclipses
“Las reacciones de los animales son muy parecidas en cada eclipse solar. Se empiezan a comportar de manera extraña, ya que los eclipses se dan en un mismo lugar a cada 200 años aproximadamente, y en su ADN este fenómeno no está registrado. Por eso no saben cómo actuar: ven que comienza a oscurecer y se van a dormir, pero 2 minutos más tarde el sol vuelve a salir y a ellos les cunde como una especie de pánico. En uno de los videos del último eclipse se pueden ver enormes bandadas de pájaros que sobrevuelan las cabezas de la gente. Además, la temperatura baja bruscamente, también cambia la densidad del aire, lo que por su parte es la causa de que aparezca viento. A ese viento lo llaman ‘viento de eclipse’ (‘eclipse wind’) y es lo que hace que podamos ver los eclipses en su totalidad, cuando hay algo de nubosidad. También cambian los colores a nuestro alrededor: la hierba no se ve igual, la luz es tenue, pero no tan rojiza como en un atardecer, sino más bien cobra un color amarillento-metalizado, que tiñe todo lo que nos rodea”.
“Y, al llegar la fase completa del eclipse, es como si alguien de pronto hubiera bajado la persiana. Se hace de noche, salen las estrellas, y las constelaciones en que ocurre el fenómeno son siempre diferentes. Y a 360 º vemos un atardecer naranja, ¡como si el sol se hubiera puesto simultáneamente en todas partes!”.
Última fase del eclipse, cuando el sol ya se está poniendo
FOTO Cazadores de eclipses
Y, dado que el próximo eclipse de sol que podrá observarse desde Bulgaria ocurrirá nada más que el 3 de septiembre de 2081, lo que nos queda a aquellos que no planeemos nuestras excursiones según los eventos astronómicos, es disfrutar de las astrofotografías de los especialistas. Esos que “literalmente los persiguen” para capturarlos en una imagen: los “cazadores de eclipses”.
Autor: Desislava Shapkarova
Traducción: Alena Markova