HISTORIA

Noticias

La batalla diplomática por Bulgaria después de la Unificación de 1885

domingo, 6 septiembre 2026, 06:35

"Congreso de Berlín", Anton von Werner

"Congreso de Berlín", Anton von Werner

FOTO bg.wikipedia.org

Tamaño de la letra

En el Congreso de Berlín de 1878 fue confirmado el acuerdo de las grandes potencias europeas, suscrito antes del inicio de la Guerra Ruso-Turca de 1877-78. Para proteger sus intereses en los Balcanes independientemente del resultado de la guerra, estas acordaron que no se crearía un Estado búlgaro unificado.

Las tierras habitadas por búlgaros fueron divididas. Dobrudzha del Norte fue entregada a Rumanía. Serbia recibió el sanjacado de Niš. Las tierras entre el Danubio y los Balcanes, junto con la región de Sofía, formaron el Principado de Bulgaria, vasallo del Imperio otomano. En el sur, en Tracia y los Ródopes, se formó la región autónoma de Rumelia Oriental, la cual quedó directamente sometida al sultán.

El 6 de septiembre de 1885, los búlgaros rechazaron parcialmente este dictamen al proclamar la Unificación del Principado de Bulgaria y Rumelia Oriental. De esta manera pusieron a las grandes potencias ante un hecho consumado. Para defender su causa, los búlgaros tuvieron que aprovechar las contradicciones entre las grandes potencias, así como la falta de voluntad de empezar una nueva guerra en ese momento. Además, tenían que prevenir la intervención militar de Turquía y neutralizar la oposición de Rusia, que se declaró en contra de la Unificación.

La batalla diplomática por Bulgaria después de la Unificación de 1885

FOTO BGNES

La profesora titular y doctora Aleka Strezova, docente en la Universidad Nueva Búlgara e investigadora en el Instituto de Estudios Históricos de la Academia Búlgara de Ciencias se refiere a este momento cumbre de la joven diplomacia búlgara. Ella es autora del libro La Unificación. La batalla diplomática por Bulgaria. Aunque resulte paradójico, la joven diplomacia búlgara nació antes de que existiera un Estado búlgaro, señala ella en una entrevista a Radio Bulgaria:

Prof. Aleka Strezova

Prof. Aleka Strezova

FOTO BTA

"Durante el Levantamiento de Abril (1876) aparecieron figuras que representaban la causa búlgara en el extranjero. Eran personas con una excelente educación para su época. Como sabemos, Bulgaria no teníauna aristocracia tradicional de la Edad Media, por lo cual el principal capital de los nuevos constructores de la Bulgaria moderna era su educación. En este sentido, podemos señalar, desde luego, a los alumnos del Robert College, la escuela estadounidense en Constantinopla, que desempeñó un papel fundamental en la formación de la élite búlgara posterior a la Liberación... La nueva generación de políticos poseía una educación moderna y una visión contemporánea del mundo y de las relaciones internacionales."

La investigadora señala que, a lo largo de los siete años posteriores a la Liberación, los representantes búlgaros en Europa,con la coordinación del príncipe búlgaro Alejandro I, plantearon en cada oportunidad y a todos los niveles la cuestión de la futura unificación de las dos entidades estatales búlgaras autónomas.

"En Londres vuelve al poder un gobierno de William Gladstone. Los búlgaros decidieron que era un momento favorable para hacer algo con el “amigo de los búlgaros. Stefan Panaretov (profesor del Robert College) se trasladó allí. Su misión no cosechó éxito por diversas razones, pero al regresar a Constantinopla, donde residía, redactó un informe para el ministro de Asuntos Exteriores, Dragan Tsankov. Señaló que la misión no había prosperado, pero subrayó lo siguente: en mi opinión, la cuestión de la Unificación no debe dejarse aparte. Debe plantearse constantemente para que las grandes potencias se acostumbren a la idea de que lucharemos por esta Unificación, la defenderemos, y para que no olviden que está en nuestra agenda y es nuestro objetivo principal".

Stefan Panaretov (1853 – 1931)

Stefan Panaretov (1853 – 1931)

FOTO Archivo

Inmediatamente después de la proclamación de la Unificación, una delegación encabezada por Iván Evstratiev Geshov fue enviada a conversarprimero con el emperador ruso, que en ese momento se encontraba en Dinamarca. Alejandro III declaróque ni se podía hablar de una separación, pero que la Unificación debía consolidarse mediante una fórmula que protegiera los intereses rusos. Después de esto, Geshov visitó Londres y París. Otro destacado representante búlgaro, el agente diplomático en Bucarest, Grigor Nachovich,fue enviado a Viena. Él logró convencer al ministro de Asuntos Exteriores de Austria-Hungría, Gustav Kálnoky, de que la Unificación no reforzaría las posiciones rusas en Bulgaria ni amenazaría la política austríaca en Bosnia y Herzegovina. La misión más difícil fue la de Stoyan Chomakov e Ivancho Hadzhipetrov en Constantinopla. A fin de cuentas, el sultán Abdul Hamid se negó a enviar tropas a Rumelia Oriental y pidió que las grandes potencias acordaran el asunto entre sí. El retraso en la reacción otomana era un factor importante, ya que dio tiempo para que pasaran al primer plano las contradicciones entre las grandes potencias, indica la Prof. Aleka Strezova.

Iván Evstratiev Gueshov (1849 – 1924) y Grigor Nachovich (1845 – 1920)

Iván Evstratiev Gueshov (1849 – 1924) y Grigor Nachovich (1845 – 1920)

FOTO bg.wikipedia.org

"Cuando Gran Bretaña, que en los primeros días también se mostraba hostil respecto a la Unificación, comprendióque Rusia no estaba detrás de esta acción, vio una oportunidad real para sus propios intereses si apoyaba la causa búlgara. Fue precisamente Gran Bretaña la que propuso una fórmula diplomática muy elegante para el reconocimiento de la Unificación: que el gobernador general de Rumelia Oriental ocupara el cargo depríncipe de Bulgaria y, de este modo, bajo la forma de una unión personal, se reconociera esta Unificación. Realmente era una fórmula brillante."

La Unificación era la prueba de fuego para la diplomacia búlgara, explica la investigadora. Independientemente del estatus de vasallaje, la diplomacia actúa en pie de igualdad respecto a los representantes de las grandes potencias. Utiliza todo el potencial de sus capacidades para defender la causa nacional búlgara. Está claro que fin de cuentas las grandes potencias tomaron la resolución y las victorias militares del ejército búlgaro en la Guerra Serbo-Búlgara contribuyeron al desenlace favorable de todo el proceso. Sin embargo, los diplomáticos búlgaros desempeñaron un papel sumamente activo en la defensa y consolidación de la Unificación, subraya la Prof. Aleka Strezova.

Redactor Ivo Ivanov