Autor
Diana Tsankova
Artículo
Mediadores sanitarios en Bulgaria: entre los necesitados y las instituciones
jueves 24 septiembre 2026 15:23
jueves, 24 septiembre 2026, 15:23
FOTO Facebook/ Ivaylo Tarnev
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En zonas donde aún persiste la pobreza y no llega la información relativa a la salud y el estatus social, viven personas cuya supervivencia depende de lo que se contiene en la palabra “humanidad”. De ahí que, en 2001 naciera la profesión de mediador sanitario, con el fin de poner en contacto a las personas necesitadas en Bulgaria con las instituciones que pueden ayudarlas.
El profesor Ivaylo Tarnev, director de la Clínica de Enfermedades Nerviosas del Hospital Alexandrovska de Sofía, comenzó a trabajar con la comunidad romaní hace más de 30 años. Él ha estado recorriendo durante meses los barrios marginales del país, y hoy está convencido de que casi no hay lugar que no haya visitado al menos una vez.
Dr. Ivaylo Tarnev
FOTO Hospital Universitario "Alexandrovska"
“Me enfrenté a pobreza, a una falta de acceso a la asistencia sanitaria y a problemas sociales muy graves, que al principio intenté resolver actuando como mediador entre las instituciones sanitarias y sociales, y las familias afectadas”, cuenta Ivaylo Tarnev ante la BNR. “La cifra resultó ser enorme y, en un momento dado, me di cuenta de que era una tarea inabarcable para una sola persona. Pero yo estaba firmemente decidido no solamente a estudiar las personas de estas comunidades, sino también a intentar ayudarlas. Entonces investigué la experiencia europea y descubrí que en Europa Occidental existen programas de mediación similares desde hace más de 40 años, dirigidos no solo a la comunidad romaní, sino también a todo tipo de minorías étnicas vulnerables. Y, junto con el Dr. Pim de Graaf, jefe de la Dirección de “Relaciones Internacionales” del Ministerio de Sanidad de los Países Bajos, empezamos a crear un modelo búlgaro de mediación sanitaria. Visitamos varios barrios marginales para mostrar a modo de programa piloto cómo funciona este modelo”.
FOTO Facebook/ Ivaylo Tarnev
El primer barrio en el que comenzaron a trabajar cinco mediadores fue el barrio “Iztok”, en Kyustendil (suroeste de Bulgaria). Ellos se familiarizaron con los problemas sanitarios y sociales de cada familia para identificar sus necesidades y poder prestarle ayuda. Hoy en día hay 370 mediadores sanitarios en más de 160 municipios búlgaros, de los cuales el 30 % tiene estudios superiores. Su tarea principal es facilitar el acceso a los servicios sanitarios y sociales entre los grupos más desfavorecidos, mejorar las relaciones entre los médicos y los pacientes de las comunidades vulnerables, y fomentar la cultura sanitaria de las minorías étnicas. “Uno de los requisitos que se exige a los mediadores es que sean personas de la comunidad: que vivan allí, que conozcan los problemas y que hablen el mismo idioma. En otras palabras, que pisen el barro en el que también pisan los demás”, explica el profesor.
FOTO Facebook/ Ivaylo Tarnev
Los
mediadores sanitarios reciben una formación especializada,
impartida conjuntamente por la Facultad de Salud Pública de la
Universidad de Medicina de Sofía y la Asociación “Red Nacional de
Mediadores Sanitarios”, y al finalizar la formación obtienen un
certificado.
FOTO Red Nacional de Mediadores Sanitarios
“La
iniciativa continuó desarrollándose con la formación del personal
sanitario, incluyendo no solo enfermeras, sino también médicos,
dentistas y farmacéuticos”, añade Ivaylo Tarnov. “Nuestro
equipo ha formado a más de 50 romaníes, que se han convertido en
médicos o que actualmente son estudiantes de medicina. De nuestras
primeras promociones ya hay personas que han defendido sus tesis
doctorales y que están trabajando en hospitales universitarios;
incluso uno de ellos ganó el premio al ‘Mejor médico del año’
en la categoría ‘Tú eres nuestro futuro’. Nuestra ayuda
consistía en organizar cursos de biología y química, es decir, en
dar a unos niños la oportunidad de prepararse en igualdad de
condiciones junto con los demás. Todos ellos estudian con mucho
empeño, y son alumnos sobresalientes o con muy buenas notas. Nuestro
objetivo es reunir a los mediadores sanitarios, a los médicos
romaníes y a las enfermeras en equipos que trabajen en los barrios
romaníes”.
FOTO Facebook/ Ivaylo Tarnev
“Cuando pusimos en marcha el programa, pensaba que sería algo temporal: que en unos veinte años se habría superado el déficit y ya no sería necesario”, añade Ivaylo Tarnov. “Por desgracia, creo que ahora es aún más relevante, ya que la situación en muchos barrios romaníes es espantosa y muchísimos niños viven actualmente en una pobreza extrema que no permite una atención sanitaria y social adecuada. El pasado mes de agosto estuve visitando barrios romaníes y me encontré con casos muy graves, incluso de enfermedades para las cuales existen tratamientos, pero donde ni siquiera se había iniciado tratamiento alguno. Esta es la triste realidad, ya que la mayoría de los servicios sociales no llegan a estas personas. Por eso los mediadores hacen maravillas y en gran medida son misioneros, porque reciben un salario mínimo y, sin embargo, todas las instituciones los buscan día y noche. Y es difícil aguantar un ritmo de vida así”.
FOTO Facebook/ Ivaylo Tarnev
Aunque inspire respeto, el profesor Ivaylo Tarnev se gana la confianza de las personas con las que trabaja, animándolas con un enfoque paternal a seguir adelante. “Los quiero, pero al mismo tiempo soy muy estricto con ellos”, reconoce Tarnev, y define como su misión principal el mantener la motivación y el espíritu que imperan en una profesión tan ‘importante e infinitamente útil’’ para la sociedad.
Autor: Diana Tsankova, con la entrevista de Mihailina Pavlova y Valeri Lekov, de la emisora Hristo Botev de la BNR
Traducción: Alena Markova