Autor
Krasimir Martinov
sábado 3 octubre 2026 10:30
sábado, 3 octubre 2026, 10:30
Vesela Raichinova visita la exposición “Con la Glagolita alrededor de la Tierra” en la Radio Nacional de Bulgaria
FOTO Krasimir Martinov
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La cultura búlgara hace tiempo que trasciende las fronteras geográficas. Viaja con la gente a través de la lengua, la canción, el libro, la danza y las fiestas. Pero cuando las personas se encuentran dispersas por distintos rincones del mundo, surge la pregunta: ¿cómo pueden los distintos creadores reunirse, comunicarse entre sí, intercambiar experiencias y lograr una mayor visibilidad, incluso en su propio país?
La Asociación de Asociaciones Culturales Búlgaras en el Extranjero (ABKSCH) buscará una respuesta a esta pregunta. Sus bases se sentaron el 29 de julio de 2025, durante una asamblea constituyente celebrada en el Centro Bibliotecario y de Información de la Agencia Ejecutiva para los Búlgaros en el Extranjero, en Sofía. Un año después, la asociación ya cuenta con registro jurídico oficial, lo que le permite desarrollar su actividad como agrupación representativa de las organizaciones culturales búlgaras en el extranjero. Ahora, su Consejo de Administración, compuesto por nueve miembros, se enfrenta a la tarea fundamental de atraer a personas afines entre el gran número de creadores y organizaciones culturales búlgaras repartidas por todo el mundo.
¿Cómo lo hará? Para responder a esta y otras preguntas sobre su trabajo futuro, nos dirigimos a la presidenta de la ABKSCH, Vesela Raichinova, una persona entregada a la cultura y creadora del festival internacional “Alma búlgara en Tierra Santa”, en Israel, que se ha convertido en un espacio de encuentro para búlgaros que viven en distintos rincones del mundo. Precisamente el contacto con ellos convenció a Raichinova de la necesidad de crear una unión creativa más duradera. En una entrevista para Radio Bulgaria, explica que la idea de la nueva asociación es convertirse en una plataforma más amplia que las asociaciones culturales tradicionales.
Vesela Raichinova
FOTO Krasimir Martinov
“Además de las asociaciones, queremos atraer también a creadores que no estén vinculados a ninguna organización —explica Vesela Raichinova—. Se trata de artistas que crean, pero que, por una u otra razón, no tienen la oportunidad de darse a conocer, o bien que sí lo hacen, pero no cuentan con suficiente representación. Es decir, queremos que la asociación reúna a un amplio abanico de organizaciones y personas que trabajan por la conservación de la espiritualidad, la lengua y las tradiciones búlgaras fuera de las fronteras del país. Por lo tanto, pueden unirse a nosotros tanto asociaciones creativas y culturales como diversas formaciones y artistas individuales, escritores, pintores y personalidades públicas comprometidas con la cultura búlgara. También pueden ser miembros de la asociación quienes ya formen parte de otras agrupaciones, como la Asociación de Escuelas Búlgaras en el Extranjero o la de grupos folclóricos. En todo el mundo hay, además, sociedades literarias y de escritores, clubes de poetas, salones de arte y galerías. Todos ellos pueden convertirse en nuestros miembros”.
El Consejo de Administración de la Asociación de Asociaciones Culturales Búlgaras en el Extranjero está compuesto por representantes de distintos países. La idea es que cada miembro de la dirección actúe como una especie de enlace con una región concreta, lo que facilitará la creación de una red de contactos con organizaciones culturales y creadores búlgaros. Vesela Raichinova describe este proceso de forma figurada como una “hermosa cadena de colores”, en la que cada uno añade su eslabón. Pero detrás de la metáfora se esconde una tarea muy práctica: encontrar a las personas, organizaciones e iniciativas que puedan trabajar juntas.
Otro de los objetivos de la Asociación es lograr que la actividad cultural de los búlgaros en el extranjero tenga mucha más visibilidad también en Bulgaria.
“Tendremos reuniones muy frecuentes en Bulgaria. Es decir, trabajaremos para dar a conocer la creatividad y la labor cultural de los búlgaros en el extranjero entre los búlgaros que viven en el país. Nuestro objetivo es también contribuir a una mejor interacción entre nuestros creadores y organizaciones que trabajan fuera del país y las instituciones búlgaras”.
Una vez concluida la fase organizativa de la nueva asociación —que incluye el desarrollo de una plataforma web, la creación de un logotipo y el envío de invitaciones para afiliarse a las asociaciones culturales búlgaras y a creadores individuales de todo el mundo—, se espera que la organización comience a captar activamente a sus miembros a principios de noviembre de este año.
Autor: Krasimir Martinov
Versión al español:Zoraida de Radev