Noticias
El virtuosismo de Dimitar Nenov en "Cuatro bocetos para gran orquesta"
viernes 9 octubre 2026 15:25
viernes, 9 octubre 2026, 15:25
FOTO archives.bnr.bg
Tamaño de la letra
El indiscutible intelectual y aristócrata espiritual entre los músicos búlgaros, Dimitar Nenov, es una figura clave en la creación de la escuela profesional de composición en nuestro país. La música lo atrajo apasionadamente desde su más tierna infancia, aunque durante su adolescencia sus intereses fueron muy variaos: literatura, arte, filosofía, matemáticas y física. Su trayectoria vital estuvo llena de pruebas y adversidades. Era muy joven cuando entró en conflicto con sus padres, quienes insistían en que abandonara la música y se orientara hacia una profesión que ellos consideraban "seria".
A los 19 años, Nenov se trasladó aDresde para estudiar arquitectura. No eligió esa ciudad por casualidad: allí tenía la oportunidad de estudiar simultáneamente piano y composición en el Conservatorio, a pesar de la opinión de sus familiares. En aquella época, Alemania atraía con su arte vanguardista a muchos búlgaros —músicos, pintores, escritores— que posteriormente impusierontendencias nuevas y modernas en la cultura búlgara.Para Dimitar Nenov, los años universitarios fueron muy difíciles. Se marchó sin beca, casi sin manutención y sin dominar el alemán. Para poder pagar las tasas universitarias y asegurarse un alojamiento, trabajaba siete horas al día como pianista en un cine y como repertorista en una escuela de ballet.
Constantemente posponía sus exámenes porque tenía que mantenerse a sí mismo y estaba sobrecargado de trabajo, pero, al mismo tiempo, el joven arquitecto se consolidó como un aclamado pianista que ofrecía conciertos y participó en numerosas giras en ciudades en Alemania, Dinamarca y la República Checa. En este periodo nacieron también sus primeras obras: piezas para piano, canciones, la Primera Sinfonía, "Poema", "Balada", "Suite cinematográfica", una sonata para violín, dos sonatas para piano y "Cuatro bocetos para gran orquesta".
A pesar de que fueron compuestas por un compositor de apenas 24 años, "Cuatro bocetos para gran orquesta" de Dimitar Nenov impresionan por su respetable profesionalismo y su alto valor artístico.
Es evidente la semejanza entre los dos primeros bocetos: "Anhelo" (Vazhdelenie) y "Añoranza" (Kopnezh). No es casual que fueran elegidos sinónimos para sus títulos. Estas dos piezas dan motivos a los investigadores a buscar en la música de Nenov conexiones semántico-asociativas con la obra del gran compositor ruso Aleksandr Skriabin, y más concretamente con su famosa "Poema del éxtasis", en la que están presentes, eindicados por el propio autor, un "tema de los sueños y las añoranzas" y un "tema del vuelo".
En fuerte contraste con "Anhelo" y "Añoranza", inspiradas en Skriabin, está el tercer boceto de Nenov, "Grotesca", es un contrapunto brillante a la ensoñación, con un carácter dinámico y teatral.
La última parte de "Cuatro bocetos para gran orquesta", titulada "Danza", impresiona por su variedad melódica y rítmica y por su colorida orquestación, que recuerdan la obra de otro famoso compositor ruso: Nikolái Rimski-Kórsakov. Las asociaciones con la exuberante "Fiesta en Bagdad", de la popular suite sinfónica "Esquerezade" (Sherezade), son más que evidentes.
Según el destacado compositor y director de orquesta búlgaro Konstantin Iliev, los "Cuatro bocetos" de Dimitar Nenov —cada uno de ellos tan diferente en su imagenes musicales — constituyen un ciclo estilísticamente cohesivo en el que la "Grotesca" transforma los "Anhelos" convirtiéndolos en "Danza". Esta partitura juvenil es una de las primeras y más brillantes demostraciones del increíble talento de Dimitar Nenov: un creador altamente intelectual y aristocrático, poseedor de una profunda sensibilidad, cuyo gran drama vital residía en la obligación de dedicarse a la arquitectura mientras su mente, su corazón y todo su ser anhelaban la música.
Redactora Tsvetana Tóncheva
Publicado por Hristina Táseva