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Diana Tsankova
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miércoles 8 abril 2026 16:45
miércoles, 8 abril 2026, 16:45
Antoaneta Kalenderova
FOTO Diana Tsankova
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Vivimos en un mundo que avanza a pasos agigantados en el ámbito tecnológico, lo que plantea a la humanidad más preguntas que respuestas y nos obliga a prepararnos para desafíos aún inciertos. Una de las pocas certezas que tenemos es que debemos preservar nuestra esencia humana mientras desarrollamos las habilidades del futuro y cultivamos un intelecto cada vez más avanzado.
Para prepararse para los nuevos retos, los niños deben ser capaces de pensar por sí mismos, tomar decisiones de forma autónoma y mostrarse flexibles, ya que no está claro en qué tipo de mundo vivirán, opina Antoaneta Kalenderova, directora de uno de los principales institutos privados de Bulgaria. Al mismo tiempo, es necesario que desarrollen empatía y un sentido moral del bien y del mal, unas cualidades y habilidades que la inteligencia artificial no posee. Pero, ¿dispone la escuela actual de la capacidad necesaria para fomentar estas habilidades?
“Es importante que la escuela ofrezca referentes y brinde oportunidades para desarrollar habilidades, en lugar de limitarse a transmitir conocimientos pasivos”, responde Antoaneta Kalenderova. “El papel de los adultos es situar a los alumnos en situaciones reales, porque las habilidades se desarrollan con la práctica. También es importante que los jóvenes participen en la toma de decisiones sobre lo que ocurre en el entorno escolar, en lugar de adoptar la actitud de: “Yo estoy aquí, hay unas personas que han fijado unos objetivos para mí y que los cumplirán, tras lo cual saldré y pasaré a formar parte de la vida”.
FOTO Britanica Park School
La directora espera que en algún lugar de Bulgaria surjan nuevos modelos educativos, aunque no oculta “el gran pesar de los profesores, ya que la evaluación externa nacional y los exámenes de final de secundaria en 12º curso exigen, sobre todo, que los alumnos reproduzcan conocimientos”. Por ello, cada vez más centros educativos toman la iniciativa de buscar su propio camino entre las distintas estrategias pedagógicas que ayudan a los niños a estar mejor preparados para el futuro que les espera. Antoaneta Kalenderova pone como ejemplo su escuela:
“En nuestro caso, esto se lleva a cabo mediante el aprendizaje basado en proyectos: los alumnos tienen la oportunidad de desarrollar trabajos que parten de una pregunta de investigación, pasan por el estudio de bibliografía y culminan en una conclusión. También participan en proyectos para mejorar las instalaciones del centro y en la creación de la obra de teatro del instituto. Los alumnos idean el guion, el vestuario, la escenografía y la iluminación, y de este modo adquieren habilidades para trabajar en equipo, elaborar planes, gestionar su tiempo y profundizar en un tema concreto”.
FOTO Britanica Park School
Antoaneta Kalenderova espera que, en el futuro, los profesores dispongan de mayor libertad para estructurar el material didáctico, elegir qué contenidos incluir y decidir los enfoques de enseñanza. Más aún cuando ya existe un modelo internacional en el que pueden inspirarse los sistemas educativos, como el “Bachillerato Internacional”, que fomenta el pensamiento crítico y creativo.
“En este programa internacional, considerado un referente en materia de educación, el profesor de literatura selecciona seis libros de distintos autores y épocas, que estudia con los alumnos a lo largo de dos años —explica a Radio Bulgaria—. En comparación, nuestros profesores trabajan solo en 12º curso con 23 obras. Al final, los alumnos deben alcanzar un nivel cultural suficiente como para ser capaces de analizar cualquier texto literario que se les presente utilizando el lenguaje propio de la disciplina. De este modo, el enfoque se centra en sus habilidades y no en la memorización de una cantidad determinada de datos”.
FOTO Britanica Park School
En la actualidad, la mayoría de los sistemas educativos del mundo se encuentran en una etapa de reflexión sobre los cambios que deben introducir, añade Antoaneta Kalenderova.
“Últimamente se debate un tema muy interesante: el aprendizaje socioemocional —continúa—. Esto supone, al menos en parte, un alejamiento de los modelos puramente mecanizados, en los que el niño no entra en el aula con sus emociones, sus necesidades y su historia personal. El equilibrio es fundamental: debemos crear un entorno en el que el alumno se sienta bien en la escuela, es decir, que se conozca bien a nivel emocional, porque eso influye en su forma de aprender. Asimismo, es necesario impartir suficientes clases de matemáticas, ya que constituyen la base de todas las ciencias, pero sin centrarse exclusivamente en las STEM. Las materias humanísticas también son imprescindibles, porque aportan la formación moral que tanto necesitamos”.
FOTO Britanica Park School
La colaboración con el mundo empresarial para adquirir experiencia práctica y orientar profesionalmente a los estudiantes es otro paso que facilitaría a los jóvenes comprender mejor el futuro que les espera. “A menudo, los niños no tienen ni idea de en qué consiste una profesión, y las escuelas siguen desconectadas de las necesidades de las empresas”, afirma la directora de la escuela.
“Celebramos reuniones periódicas con profesionales de distintos ámbitos: personas que se sienten realizadas no solo en su carrera, sino también a nivel personal, y que no temen compartir sus experiencias, incluidas las negativas”, añade.“También organizamos encuentros con distintas universidades. Colaboramos con los padres de nuestros alumnos, que los invitan a visitar sus lugares de trabajo para que, al entrar en un entorno laboral real, puedan hacerse una idea de dónde les gustaría verse en el futuro. Y, sí, debemos avanzar juntos”.
FOTO Britanica Park School
Si existiera un concurso de optimismo sobre el presente y el futuro de la educación nacional, Antoaneta Kalenderova probablemente obtendría uno de los primeros puestos.“No recomendaría dedicarse a la enseñanza a alguien que no sea optimista, porque los niños necesitan inspiración, y esta solo puede venir de personas inspiradas”, afirma Kalenderova.
La experiencia de Britanica Park School en el trabajo con los alumnos se presentará en el próximo festival nacional “La generación encontrada: El regreso”, que se celebrará los días 18 y 19 de abril en Sofía.
“Tendremos experimentos científicos para los niños de primaria, así como actividades centradas en casos históricos para los alumnos de secundaria, explica Antoaneta Kalenderova—. También ofreceremos un taller de oratoria para los alumnos de bachillerato, que será impartido por ellos mismos. De este modo, nos convertiremos en una plataforma adecuada para el intercambio de ideas entre compañeros de otros colegios, padres y alumnos. Todos son bienvenidos a conocer lo que ocurre aquí”.
Véase también:
STEM: enfoque educativo moderno que aúna ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas.
Autora: Diana Tsankova
Traducido por Zoraida de Radev
Publicado por Zoraida de Radev