Autor
Tsvetana Toncheva
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Ejemplos de la cultura musical búlgara:
“Viva el verano”: la excepcional sinceridad poética unida al talento musical
viernes 31 julio 2026 11:25
viernes, 31 julio 2026, 11:25
FOTO Archivo personal
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Al fallecer Miriana Basheva el 12 de julio de 2020, los medios de comunicación búlgaros informaron de que había fallecido “la poetisa de la ternura cósmica”. Era una artista muy querida y una brillante periodista, conocida como “la chica de carácter complicado”. Empezó a escribir poesía bastante tarde, alrededor de los 23 años; a los 25 debutó oficialmente como poeta en el periódico “Frente Literario”, y su primer poemario se publicó en 1976 con el sugerente título “Carácter complicado”, cuando ella tenía 29 años. El poemario enseguida gustó a todo el mundo, incluso a la crítica. La obra de Miriana Basheva impresiona por su lenguaje poético específico, que combina deliberadamente una imaginería cruda y atrevida con una especial delicadeza emocional y reflexiva. Basheva se muestra igualmente receptiva tanto ante lo vulgar como ante lo sublime. Su habilidad para entretejer en sus poemas una combinación de lenguas populares, dialectos e incluso turquismos sorprende a los estudiosos de la literatura.
Miriana Basheva
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Ella tiene una idea muy clara de sí misma como poeta: “Svetlozar Igov (erudito, crítico literario e historiador búlgaro, ensayista, poeta, novelista y traductor) me presentó una vez al público ruso como la Tsvetaeva búlgara y yo me sentí tremendamente halagada. Aunque hubiera preferido parecerme a Ahmatova. Quizás yo sonara original y atrevida porque empecé a escribir sin apenas tener una ‘base de datos’ poética en la cabeza. No me gustaba en absoluto la poesía antes de empezar a escribirla…”
Tras su primer poemario, aparecen “Pequeña música de invierno” en 1979 y “Cien años de vanidad” en 1992, y cada uno de ellos incluye también obras de las recopilaciones anteriores. Todas las ediciones posteriores contienen poemas ya publicados, porque Miriana Basheva, sencillamente… dejó de escribir poesía. Es autora de menos de cien poemas, que son, sin embargo, más que suficientes para incluirla en la lista de los nombres más destacados de la literatura nacional búlgara.
Además de su pensamiento original, la melodiosidad es una de sus características más distintivas. No es casualidad que fuera una de las autoras más solicitadas de letras para canciones populares, compuestas a lo largo de los años por Petar Chernev, Mihail Belchev o Yuri Stupel, e interpretadas por las mayores estrellas de la música pop búlgara. Pero su colaboración más exitosa fue con el compositor Stefan Dimitrov. Con él mantuvo una estrecha amistad hasta el final de su vida. Gracias a ellos dos la música búlgara cuenta con éxitos emblemáticos como “Un caso perdido” u “Ojalá”, interpretados de forma inimitable por Bogdana Karadocheva. Pero un poco antes, en 1977, una miniatura sencilla, sincera y entusiasta de Basheva y Dimitrov, dedicada a su estación favorita, conquistaría los corazones de los oyentes y les traería a los autores el segundo premio en el festival “El Orfeo de Oro”. De esta manera, con el hit “Viva el verano”, los jóvenes y melodiosos cantantes del grupo “Tonika” consolidaron definitivamente su estatus de estrellas.
Stefan Dimitrov
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Décadas más tarde, en una entrevista para el periódico “24 horas” (“24 chasa”), el compositor recuerda que cuando estuvo componiendo esta canción (entonces tenía 28 años) estaba prestando servicio militar en el conjunto de las Fuerzas de Construcción. Al mostrarle Miriana Basheva su “Verano”, él se sentó al piano y compuso la melodía casi del tirón. “Esta letra es como un deseo que lo contiene todo. Una imagen con la que sueña la humanidad: que todo siga siendo bonito, que haga buen tiempo, que el trigo madure en los campos… Realmente es un deseo de paz”, afirma Stefan Dimitrov. Para participar en el concurso “El Orfeo de Oro”, Miriana añade una estrofa adicional relativa al ataque de Alemania a la Unión Soviética en junio de 1941. Dotada del mensaje sociopolítico necesario para la coyuntura del momento, la canción fue interpretada por primera vez en el prestigioso festival y ganó el segundo premio. Después fue grabada en la Radio Nacional de Bulgaria, y el grupo “Tonika” la acabó interpretando en todos sus conciertos. Dimitrov recuerda que el público “se volvía loco”. Fue así como toda Bulgaria comenzó a cantar “Viva el verano”.
Autor: Tsvetana Toncheva
Traducción: Alena Markova
Publicado por Alena Markova