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El compostaje: ¿una campaña de publicidad ecológica o un cambio real?

¿Salvarán a Sofía los compostadores gratuitos?

El compostaje: ¿una campaña de publicidad ecológica o un cambio real?

FOTO BTA

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Hace unos días, el Ayuntamiento de Sofía anunció que repartiría 4.650 compostadores de plástico gratuitos con una impresionante capacidad de 740 litros. Hasta la fecha, más de 14.000 hogares de Sofía se han beneficiado del programa. A primera vista, la iniciativa “Composta en casa”, organizada por undécima vez consecutiva, parece una tradición ecológica bien consolidada en la gestión urbana contemporánea. Pero si miramos más allá de la superficie, la campaña revela tanto su enorme potencial como los profundos defectos sistémicos en la gestión de los residuos de Sofía. Hemos hablado sobre este tema con Danita Zarichinova, experta del equipo “Cero residuos” de la asociación “Por la Tierra”.

El compostaje: ¿una campaña de publicidad ecológica o un cambio real?

FOTO Danita Zarichinova archivo personal

“Las personas que llevan años separando los residuos reciclables están empezando a darse cuenta de la gran cantidad de residuos biodegradables que se genera en la cocina y, poco a poco, empiezan a buscar soluciones. No todas estas personas disponen de un patio para hacer compostaje doméstico. Yo tengo un compostador que también se puede usar en un apartamento. Muchas personas de las que se han ido a vivir en casas, en localidades más pequeñas, ya tienen compostadores. En realidad esta es una antigua práctica que había caído en el olvido, no es algo nuevo. Solo que ahora lo llamamos ‘compostador’, mientras que antes nuestras abuelas lo llamaban de otras formas. Pero también hay una buena parte de la población que tira las hojas caídas al cubo de la basura que hay delante de casa, o las quema, lo cual es otro problema. Por eso se necesita mucha más información por parte de los ayuntamientos sobre cómo podemos compostar”.

Si comparamos el número de compostadores con el de habitantes de esta ciudad -de dos millones de personas-, las cuentas no cuadran. A este ritmo, Sofía nunca cumplirá los objetivos de la UE de reducir los residuos alimentarios en un 50 % para 2029. 

El compostaje: ¿una campaña de publicidad ecológica o un cambio real?

FOTO sofia.bg

El ayuntamiento actúa por parches, en lugar de convertir el compostaje en una norma obligatoria para cualquier edificio nuevo con patio propio, y para los complejos de viviendas. El programa excluye por completo a las personas que viven en zonas altamente pobladas, con una construcción excesiva o donde apenas hay espacios verdes entre edificios. Raras veces se ofrecen alternativas como los compostadores vecinales o compartidos, donde los vecinos pueden depositar sus residuos orgánicos. En las redes sociales también han surgido críticas feroces en el sentido de que el reparto de cubos de plástico baratos (en lugar de la construcción de sistemas naturales de madera) no es más que una forma de absorber los fondos de los programas ecológicos. El resultado es que muchos ciudadanos reciben los recipientes, pero, debido a la falta de información básica, los convierten en simples cubos de basura que, al cabo de un año, empiezan a oler mal y acaban abandonados.

El compostaje: ¿una campaña de publicidad ecológica o un cambio real?

FOTO edenred.bg

“En Sofía en concreto contamos con una planta de compostaje a la que se envían este tipo de residuos procedentes de parques y patios pero aún no se ha creado un sistema para los hogares, lo cual es algo muy importante. Además, los residuos biodegradables son los más pesados, ya que contienen mucha agua. Y si encontramos la manera de gestionarlos, y además de una forma beneficiosa para el suelo, nos daremos cuenta de que el compost que generamos es extremadamente fértil. Todo el mundo apreciará que, al aplicar compost incluso a las flores, estas crecen mejor. Depende de los ayuntamientos motivar a la gente para que haga más compost y para facilitarles el proceso. En toda Bulgaria, únicamente el ayuntamiento de Gabrovo cuenta con un contenedor marrón y anima activamente a la gente a separar estos residuos”. 

El compostaje: ¿una campaña de publicidad ecológica o un cambio real?

FOTO edenred.bg

Precisamente porque los residuos alimentarios pesan mucho, los ayuntamientos pagan millones de euros por tonelada para su recogida, transporte y depósito en los vertederos. En el caso de los pisos donde el compostaje doméstico es imposible, los residuos orgánicos recogidos de forma selectiva en Sofía se envían a la planta de “Han Bogrov”. Tan solo durante el último año se han procesado allí cerca de 7.800 toneladas de residuos alimentarios, generando más de 2.128 MWh de electricidad limpia, pero esto no resuelve el problema de las toneladas de residuos que acumula a diario la gran ciudad. Si estos se trataran in situ, en el propio patio de los edificios, los costes de recogida de basura se reducirían drásticamente. Por eso Danita Zarichinova apoya la idea de buscar una solución más duradera al problema, y comparte su experiencia tras una reunión internacional celebrada en Filipinas:

El compostaje: ¿una campaña de publicidad ecológica o un cambio real?

FOTO Ayuntamiento de Gabrovo

“Allí los residuos representan, de hecho, alrededor del 60 % y la mayoría son residuos biodegradables. En sus hogares se han implantado muchísimas medidas de compostaje. En algunas de las islas es absolutamente obligatorio hacer compostaje si tienes una casa. Está claro que todos viven en casas con patio y todos hacen compostaje. Se construyen muchos compostadores comunitarios, se trabaja mucho directamente con la gente, en lugar de pensar en grandes inversiones como ocurrió, por ejemplo, en Bulgaria, cuando los municipios invirtieron en unas instalaciones de compostaje cuya capacidad era tan grande que tenían que reunir los residuos biodegradables de todo el municipio para poder llenarlos. En lugar de animar a la gente a hacerlo en su propio patio o jardín, hay que instalar contenedores, tiene que pasar el camión, y, de nuevo, se generan gastos. Y, en realidad, se trata de un proceso tan natural que podría llevarse a cabo incluso en edificios de viviendas más altos”.  

El compostaje: ¿una campaña de publicidad ecológica o un cambio real?

FOTO Ayuntamiento de Sofía - Distrito de "Ilinden"

En conclusión, la campaña “Composta en casa” es un paso adelante en la dirección correcta, aunque un paso todavía demasiado tímido. Hasta que el Ayuntamiento de Sofía no deje de considerar la ecología como una campaña de relaciones públicas que se realiza una vez al año, y mientras no introduzca soluciones masivas y accesibles para todos los capitalinos, la ciudad de Sofía seguirá enterrando millones de euros en sus vertederos, en lugar de convertirlos en un valioso recurso.


Autor: Darina Grigorova

Traducción: Alena Markova